Maeva, noviembre 2020

Los años dorados, segunda parte de La mansión de los chocolates, una saga familiar de María Nikolai. Más adictiva que el cacao y con el ritmo del buen jazz  ¡Un placer tentador que nos dejará con ganas de más!

Stuttgart, 1926. La joven e intrépida Serafina se instala en casa de su hermanastro, Víctor, en la espléndida propiedad familiar que todos llaman la Mansión de los Chocolates. La familia Rothmann es conocida más allá de los límites de la ciudad por sus refinadas creaciones de chocolate, que seducen a Serafina desde el primer momento. Con su espíritu aventurero, la joven se sumerge de lleno en las tentaciones que ofrecen los nuevos y emocionantes tiempos. Cuando conoce al atractivo Antón, se enamora perdidamente de él, pero el joven está a punto de comprometerse con otra persona. Mientras tanto, el imperio de los Rothmann se ve amenazado por inesperados actos de sabotaje, y a Serafina la persigue un oscuro capítulo de su pasado que no sabe cómo dejar atrás.

María Nikolai nos dice: «Los dorados años veinte se asocian a menudo con Berlín, pero Stuttgart era también una ciudad rebosante de alegría de vivir en esa época. Había una animada escena artística, una palpitante vida nocturna, enormes cines, teatros de variedades y eventos deportivos en el Neckar, y la economía estaba en auge. He tratado de capturar esta atmósfera única en el libro.

En ese momento, las mujeres en particular experimentaron una libertad nunca antes experimentada – se habían quitado los corsés y llevaban los clásicos vestidos de los años veinte con cinturas bajas. Por la noche mostraban la piel en brillantes vestidos de lentejuelas, llevaban diademas, brillantes joyas. Muchos tenían trabajo, muchas eran bailarinas como Josephine Baker. Por supuesto, esto no era cierto para todos ellos. Pero La mansión de chocolate quise enfatizar este aspecto, de ahí el título Los años dorados».

Maria Nikolai es una autora alemana que ha escrito varios libros de no ficción y una novela histórica. Desde hace tiempo quiso escribir una saga familiar. Con La mansión de los chocolates, entrelaza su pasión por los temas históricos, las grandes romances y el chocolate, y cumple finalmente este sueño.