Literatura Random House, mayo 2021

Guayacanal de William Ospina, un relato espejo de la hermosa y compleja Colombia. El libro más personal de William Ospina cuenta la historia de su familia y la tierra que habitaron y cómo la violencia irrumpió en su mundo.

William Ospina ha abierto su álbum de recuerdos  para  escribir el que sin duda es su libro más personal. El autor regresa a la tierra que habitaron sus antepasados al tiempo que repasa la historia de la violencia que históricamente ha asolado su país. Así pues, Guayacanal es una novela que entremezcla la memoria familiar con la colectiva y que rinde un hermoso homenaje a todos los colombianos que trabajaron honradamente mientras los otros se dedicaban a derramar sangre.

Como  todas  las  buenas  historias, Guayacanal arranca con un viaje. Con uno que emprende el autor con su mujer, sus hijos, su  primo y Mario, el hombre que convenció a Ospina para lanzarse a la carretera y recuperar el pasado de  la nación. Y ya en la primera parte del trayecto, William Ospina revive la historia de sus bisabuelos, de sus abuelos, de Padua -el lugar donde nació-, de un tiempo lejano que si bien es el de su infancia, también podría ser el de su vida entera.

Guayacanal es  un  relato  espejo  de  Colombia.  Un viaje en el tiempo –desde finales del siglo XIX hasta la actualidad– por un país en el que tan pronto vemos a gente cantando, trabajando y disfrutando de la vida como a personas siendo ejecutadas, abandonando sus hogares y enterrando a sus hijos. Llena de alegría, de música, de personajes de una humanidad inverosímil, de fiestas, relatos, poesía, magia y naturaleza, así como también de mezquindades gratuitas, de hombres aviesos, de terribles crímenes, esta extraordinaria novela logra, en cierto modo, desentrañar el espíritu de un país entero, resucitando una Colombia extinta, una época, una región, unos personajes desaparecidos físicamente, que podrán estar vivos por siempre en estas páginas.

Con una prosa envolvente y cercana, pero con el mismo tono poético que ha caracterizado al resto de su obra narrativa, Ospina nos ofrece un libro que  entremezcla  realidad  y  ficción,  o  mejor  dicho  realidad y recuerdos. Y los recuerdos, ya se sabe, a menudo son inexactos y, por tanto, ficciones.

William Ospina (Padua, Tolima, 1954) es considerado uno de los escritores más destacados de las últimas generaciones y sus obras son mapas eruditos de sus amores literarios, acompañados de declaraciones ideológicas sobre historia y el mundo moderno. Autor de numerosos libros de poesía, entre ellos Hilo de Arena (1986), La luna del dragón (1992), El país del viento (Premio Nacional de Poesía del Instituto Colombiano de Cultura, 1992), y de ensayo, entre ellos Los nuevos centros de la esfera (Premio de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de Casa de las Américas, La Habana, 2003), Es tarde para el hombre (1992), ¿Dónde está la franja amarilla? (1996), Las auroras de sangre (1999), La decadencia de los dragones (2002), América mestiza (2004) y La escuela de la noche (2008). Su primera novela, Ursúa (2005), dio comienzo a una trilogía sobre la Conquista, continuada por El País de la Canela (2008), por el que obtuvo el Premio Rómulo Gallegos y rematada por La serpiente sin ojos (2015). Entre sus títulos más recientes destacan El año del verano que nunca llegó (2015), La lámpara maravillosa (2015) y Guayacanal (2021). Lumen publica ahora Poesía completa, que incluye los poemas inéditos de Más allá de la aurora y del Ganges y Sanzetti.