AZUL VERMEER – Mar Mella

AZUL VERMEER – Mar Mella

NUESTRA OPINIÓN …

Lleva mucho tiempo esta reseña de Azul Vermeer en el tintero y por unas cosas u otras he tenido que dejar de escribirla en más de una ocasión, así que espero que, pese al tiempo transcurrido desde su lectura, pueda plasmar aquí todas las sensaciones que me produjo y no me deje nada olvidado.

Que mejor manera de empezar esta novela sobre pintura y todo lo que se mueve alrededor de ella, que un hecho que se atribuye a un pintor de la escuela flamenca, como es la entrega por parte de la viuda de Vermeer, del último lienzo que le queda para saldar la deuda que tenían contraída con el panadero, porque no les queda otra forma de hacerlo. Y todavía resulta mucho mejor si tenemos en cuenta la gran importancia que a lo largo de la novela van a tener la pintura (de la escuela flamenca, en general, y Vermer y su obra en particular), los colores, la restauración, las colecciones, las subastas y las obras sin catalogar.

Y es que una de las primeras cosas que me atrajo de Azul Vermeer fue el tema de la novela. Una historia que tenía que ver con la pintura, la restauración, el mundo de las subastas y el coleccionismo, unos temas que nunca me había encontrado en otra novela, ya que aunque en alguna de las que he leído sí han tenido cierto protagonismo los cuadros, ha sido de otra manera.

Estos temas pueden parecer un tanto complejos, pero Mar Mella nos adentra en ellos de una forma sencilla, natural, y aunque, está claro no vamos a conocer en profundidad la materia, ni de ello se trata, si va a llevarnos a que tengamos una idea de como puede ser y funcionar este mundo.

Y en este punto tengo que hacer especial mención a una parte del libro que me ha encantado, y es la visita que Ruud y Marta hacen a casa de Marcel van Dijk, componente de la saga propietaria y fabricante de las pinturas Rembrandt. Esa manera en que la autora pone en boca de Ruud las explicaciones a Marta sobre colores y pigmentos que me atrapó de tal manera que quería prolongar el momento, quería seguir escuchando y seguir aprendiendo. Sí escuchando, porque me parecía que estaba oyendo a Ruud. En detalles como éste (los que no hayáis leído la novela os imaginaréis que no es el único) se nota la gran labor de documentación que ha tenido que llevar a cabo la autora.

Azul Vermeer es una novela divida en varias partes que tituladas (para mi gusto muy acertadamente y como no podría ser de otra forma) con nombres de colores: blanco plomo, rojo ocre, amarillo de india, y azul ultramar. Es como si la autora estuviese preparando la paleta para pintar, y después con ese colores principales ir preparando las mezclas para plasmar todos los matices.

Y es que Mar Mella utiliza las palabras para componer esta historia, como un pintor lo haría con los colores para pintar un cuadro.

Azul Vermeer no tiene una estructura habitual, ya que en cada una de las partes a las que antes he hecho referencia, la historia tiene saltos espaciales y temporales para presentarnos un personaje diferente en cada una de ellas, unos personajes secundarios que, por otra parte, tienen bastante peso en la novela y mucho que ver con Marta, protagonista indiscutible.

Y hablando de personajes, en esta novela nos vamos a encontrar unos personajes ricos en matices, unos matices que que van a hacer que los sintamos reales y próximos, donde vamos a conocer más de una cara de cada uno de ellos.

Marta para mi, ha sido un personaje distinto, especial, ya no sólo por su manera que ser y de actuar, sino que me ha dado la sensación al finalizar la novela de que, pese a que sabía muchas cosas de ella no la conocía, era la imagen que Mar Mella nos quería transmitir de la protagonista, que hay cosas en las personas que por mucho que creamos conocerlas siempre hay algo que no nos deja de sorprender.

Tampoco quiero olvidar a Ruud un personaje muy logrado que tanto guarda en su interior y que a mi me ha gustado mucho y me sorprendido muy gratamente.

Y es que otro de los puntos fuertes de esta novela, y que ya sólo por ello y por descubrirlos, merece la pena que la leáis son los personajes. Todos tienen algo más, todos tienen algo que aportar a la historia.

Pero por si todo lo anterior no fuera suficiente y Mar Mella no hubiese hilado todos los hechos que nos cuenta conformando una historia interesante y llena de secretos y sensibilidad, nos va a sorprender con un final que nos dejará con la boca abierta y hasta hará que lleguemos a necesitar volver a leer las últimas páginas para dar credibilidad a lo que estamos leyendo. El final es tan inesperado y magistral que y ya sólo por eso merecería la pena llegar al final de la novela, aunque como se desprende de todo lo que os he contado no es el caso.

En conclusión, como he dicho me ha encantado Azul Vermeer, por lo inusual de su tema, por sus personajes, por su sensibilidad, porque no es una novela al uso y porque me ha dejado esa sensación que tanto me gusta al acabar los libros de sentir la necesidad de abrazarlos mientras se me dibuja una sonrisa en la cara, y desde aquí os animo a leerla.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO


 

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18 comentarios en “AZUL VERMEER – Mar Mella”

  1. Me encanta! Me lo llevo apuntadísimo, el tema que trata me atrae mucho y los pintores de los que habla también, precisamente los pintores de la escuela flamenca son mis favoritos. Para haber pasado tiempo desde que empezaste la reseña te ha quedado muy completa.
    Besos!

  2. yo tengo la reseña por escribir y suscribo punto por punto tus impresiones, el final me dejó tan sorprendida y tan gratamente agradecida que como bien dices solo por ello ya merece la pena leerla, pero es que toda ella es muy buena

  3. Estoy impactada por el final. Y, efectivamente, he tenido que releerlo para asegurarme de que lo había entendido. Estoy dudando sobre qué me ha gustado más: los personajes o la historia, pero creo que todo por igual.
    Para mí, todo un descubrimiento. Deseando leer su nuevo libro.
    Muchas gracias por la recomendación.

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