NUESTRA OPINIÓN …

Un fuego azul no era la primera novela que me encontraba de Pedro Feijoo entre las novedades, es más creo que en mis estanterías tengo algún otro libro suyo todavía pendiente de lectura, pero este título me llamaba poderosamente la atención y sabía que iba a ser con esta novela con la que me iba a estrenar en sus letras. Lo que ahora tengo todavía más claro, es que no va a ser la única obra suya que lea.

Tras la llamada de un vecino, Mateo y su equipo encuentran en una vivienda a una pareja de ancianos muertos en la bañera. Los cuerpos de las víctimas presentan ensañamiento y no sólo el escenario del crimen es muy singular, sino que también parece contener algún mensaje.

Pero este no va a ser el único asesinato al que tendrá que hacer frente la Brigada Criminal, ya que se van a ir sucediendo una serie de crímenes de personas de edad avanzada con características similares, en los que a Mateo y sus colaboradores les costará no solo dar con la identidad de las víctimas sino, también, encontrar una conexión entre ellos más allá de la avanzada edad de todos. Un caso lleno de interrogantes y al que no encuentran ni pies ni cabeza.

La descripción de un fuego que arrasa con todo un escenario en el que se intuye se ocultan muchas cosas, es el punto de partida de una novela que sin duda no nos va a dar tregua hasta el final.

Nos vamos a encontrar una novela negra, muy negra, en la que, en contra lo que pudiera parecer, hay más, mucho más que la trama policial que sobrevuela sobre el dolor y el miedo a que éste da lugar, que nos vamos a encontrar en ella. Y no os voy a contar más porque lo ideal es enfrentarse a esta novela sabiendo lo menos posible. Mejor todavía, sin saber nada.

Un fuego azul es una de esas novelas adictivas, imposibles de soltar. De esas con una trama en la que te encuentras desconcertado porque no sabes de qué manera todo aquello va a llegar a un punto común, aunque sepas que así va a ser, y que cuando ya vas teniendo las cosas más claras de pronto dan un giro que te sorprende todavía más.

Además de la trama, los personajes son una de las grandes bazas de esta novela. Unos personajes complejos, algunos de ellos el mal en estado puro, pero todos ellos totalmente creíbles, tanto que pudieran ser perfectamente el vecino de al lado o el señor que nos cruzamos todos los días por la calle, que puede que estén más cerca de lo que nos gustaría aceptar. Unos personajes que sin duda nos producirán rechazo pero, a pesar de todo, también podamos llegar a comprender, en algún caso, cómo han llegado a aquello y pasemos del rechazo al extremo contrario.

Me ha gustado la forma de contar de Pedro Feijoo, en la que a pesar de la brutalidad de lo que narra es capaz de introducir un punto de ironía o ese humor tan particular del que en ocasiones hacen gala los personajes, o alternar un texto no exento de belleza, para tratar de aliviar lo que leemos y así seamos capaces de soportarlo.

Un fuego azul ha resultado una lectura muy ágil, con buen ritmo, con mucho diálogo, en la que el autor ha sabido mantener perfectamente la tensión narrativa y el suspense durante toda la novela.

Y no puedo acabar sin hacer mención al final. Pedro Feijoo nos regala un final que me ha satisfecho profundamente y me ha sorprendido, y sobre el que no voy a desvelar nada, salvo la sensación que me ha transmitido de paz y calma después de todo el dolor que recorre las páginas de Un fuego azul, y que le añade un plus más a la novela.

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