Plaza & Janés, mayo 2026
Eva Quevedo publica Ansiosos anónimos, en España, la ansiedad es el problema de salud mental más frecuente registrado en atención primaria: más de 111 casos por cada 1.000 habitantes.
En una sociedad acelerada y cada vez más agotada, Eva Quevedo ha escrito una novela luminosa, divertida y profundamente actual sobre esta epidemia silenciosa que condiciona nuestra forma de vivir.
La ansiedad es uno de los grandes síntomas de la sociedad contemporánea. En España, el Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2024 señala que el 35,6 % de la población tiene registrado en atención primaria algún problema de salud mental, y que los trastornos de ansiedad son los más frecuentes: 111,3 casos por cada 1.000 habitantes , por delante de los trastornos del sueño y los depresivos.
En este contexto de estrés sostenido, hiperexigencia, insomnio, precariedad emocional, sobreinformación y vidas atravesadas por la prisa, Eva Quevedo convierte una realidad cada vez más compartida en una historia coral, luminosa y profundamente reconocible: la de quienes viven con la sensación de tener el cuerpo en alerta permanente y la cabeza encendida incluso cuando todo parece estar en calma.
Miranda ronda los cuarenta años y tiene una vida aparentemente estable, pero sufre de vez en cuando episodios de ansiedad. Por prescripción médica, comienza una terapia de grupo, aunque internamente siente pocas expectativas de curarse. Allí conocerá a personas como Mariló, a la que dejó sorda un desengaño amoroso y no oye a los hombres; Olga, divorciada con hijos, tan invisible para la sociedad que en ocasiones viaja gratis en los taxis y come de gorra en los bares, o Andrés, el hombre que parece uno pero son tres, con tres formas diferentes de entender la vida que casi nunca se ponen de acuerdo.
A lo largo de las once sesiones grupales dirigidas por Farah, la terapeuta del Centro de Salud, conoceremos a los pacientes y sus problemas, que van desde lo cómico a lo extraordinario, desde quienes sufren los problemas más surrealistas hasta los que, como Miranda, se enfrentan a una ansiedad provocada por temas no resueltos que flotan en la más absoluta y desconcertante nada.






















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