Aguilar, febrero 2026
La periodista Clara Nuño publica Las niñas bonitas no pagan dinero, una mirada mordaz sobre la presión estética y social para ser una buena chica.
Las niñas no pagan dinero recoge las experiencias de las mujeres cercanas a la autora para crear un relato universal y crítico sobre los mandatos que pesan sobre el cuerpo femenino.
El libro aborda la relación entre madres e hijas, las violencias transmitidas de generación en generación y el aprendizaje temprano del cuerpo como moneda de cambio.
«Mamá siempre decía que era mejor quedarse con un poquito de hambre antes de irse a la cama. Que no me terminara el filete, que lo ideal era cenar una sola manzana (…) que si conseguías no engordar durante la adolescencia lo tenías hecho (…) que tu mayor poder siempre sería tu cuerpo. Todavía recuerdo las noches en las que no llegaba el sueño por el rugir de mis tripas. Fueron pocas porque, ante todo, yo soy una gran glotona».
La relación entre madres e hijas tiende a estar marcada por el amor, el horror y las violencias compartidas y transmitidas de generación en generación. Que la niña no coma porque engorda y el mundo la castigará por ello. Que la niña se siente bien, muy quieta, con las piernas juntas para que no se le vean las bragas bajo la falda, aunque lo que quiera es saltar y correr. Que se peine. Que se pinte cuando llegue la edad de pintarse. Que se arranque los pelos de todo el cuerpo menos de la cabeza. Que su imagen sea la moneda de cambio con la que se enfrente al mundo, como lo fue la de su madre y la de la madre de su madre antes que ella. ¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar para que te deseen, para que te miren, para desearte tú? Con una voz narrativa compuesta de las experiencias de las que la han rodeado, la periodista Clara Nuño se enfunda el corsé de todas las mujeres y se somete a sus reglas, las que la sociedad, el hombre y las propias mujeres le imponen. Una narración tan personal como universal, irónica a ratos y cruel a tiempo completo.






















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