Pero este autor no tardó mucho en hacerse su hueco y que todos hablaran de él y de su novela. Con una novela como
Memento Mori el boca a boca funcionó, como sólo funciona cuando algo tiene calidad, y en este caso no cabía duda de que era así. Pronto éramos muchos los que conocíamos a
César Pérez Gellida, habíamos leído su novela y estábamos deseando que saliera la segunda parte de su trilogía
Versos, canciones y trocitos de carne.
En
Dies Irae tanto la estética con la presentación esos capítulos no muy largos, titulados con canciones del grupo Vetusta Morla, en los que vamos a ver referencias a los lugares y horas en los que se desarrolla la acción, la música permanentemente presente en la novela, las alusiones a la literatura, por señalar algunos, unidos a unos personajes que ya conocimos en
Memento Mori van a actuar como conductor de la trilogía.
En este caso la acción cambia de país. Ya no vamos a estar en España sino que nos vamos a desplazar a Triestre, lugar al que se ha desplazado Augusto y donde va dar sus primeros pasos de actuación en esta novela, y Belgrado donde se desplazan Carapocha y su hija Erika y donde el psicólogo pretende zanjar y poner punto y final a uno de los episodios más dolorosos de su vida, la pérdida de su mujer.
César sigue utilizando un lenguaje claro, directo, muy fotográfico, tanto que en algunos casos nos podría parecer estar viendo una película, para entrelazar magistralmente tres líneas argumentales y que confluyan en una sola trama, sin que por ello, o por las distintas localizaciones o saltos temporales ralenticen la lectura o creen confusión.
En
Dies Irae seremos testigos de como Augusto sigue con su
«obra», como Sancho que está un un tanto
«decaído» después de los acontecimientos que tuvieron lugar en
Memento Mori, cuando es conocedor de donde se encuentra Augusto no duda en pedir una excedencia para seguir con su persecución, o como Carapocha quiere vengar la muerte de su mujer y quiere que Erika le acompañe en esta
«misión». Para ello su hija le pone una condición, que le cuente lo que le pasó a su madre, algo que por muy doloroso que le resulte, Carapocha sabe que no tiene más remedio que hacer, que se lo debe.
De la mano de estos recuerdos de Carapocha nos vamos a adentrar en el conflicto que tuvo lugar en los Balcanes. Una guerra que además de bastante cercana en el tiempo, también a muchos de nosotros nos los resultó a ser la primera guerra que vivimos paso a paso desde nuestra casa a través de la pantalla de la televisión. Una guerra en la que quizás en aquel momento tuvimos una visión distorsionada que era la que nos daban los medios de comunicación, y en la que, como en todas las guerras, se realizaron verdaderas salvajadas.
También vamos a conocer de primera mano como se conocieron Augusto y Carapocha, como fueron aquellos primeros encuentros, que era lo que pretendía el psicólogo y como, quizás las cosas no eran exactamente como él pensaba.
Y con todos estos ingredientes César elabora un cóctel, con unos resultados grandiosos, en los que no sobra ni falta nada, en el que todo se mezcla como se debe mezclar y en el que introduce algunos giros, como un buen barman hace esos movimientos para que todo se combine y el resultado sea todavía mejor.
Y con todo esto llegamos al final que nos dejará con la boca abierta, sorprende, GENIAL y como ya pasó con
Memento Mori nos dejará con tantas ganas de más que nos consumirá la impaciencia hasta el 26 de marzo de está prevista la salida de la tercera y última entrega de la trilogía:
Consumatum est.
Tiene muy buena pinta, me lo apunto
En algún momento leeré estas novelas, que no paro de ver reseñas muy positivas.
Besotes!!!
Estoy de acuerdo contigo.
La verdad es que es un autor que ha entrado con muchísima fuerza y que si su primer libro ya tuvo buenas críticas, este segundo parece que se ha superado. Yo estoy esperando, eparte a que esté la t´rilogía completa y en parte a que pase un poco el boom (para no dejarme llevar por las expectativas).
Besos
Esta trilogía la tengo pendiente. Algún día caerá en mis manos, pero creo que no de momento.
Besos.
Me gustó un montón el primer libro y ya tengo en casa esperando el segundo. No creo que tarde mucho en ponerme con él :D
En unos días espero empezarlo, para prepararme ya para ese Consumatum est que está a punto de caer. Es genial este Gellida!
he leído cosas muy buenas del libro…habrá que leerlo.. besos
A mi este me encantó, no paro de recomendar esta trilogía.
Besos
Muchas gracias por la reseña, me ha encantado. Besos¡
Me estoy guardando la trilogía, cuando pase un poco el boom la leeré :-) Un beso!
Que ganas de leer ya este libro,que envidia me dais….muy guapos los tres,un beso
Todas las reseñas de este libro son muy positivas aunque yo de momento tengo que ponerme con el primero
Besos
Tengo pendiente la anterior "Memento mori" y esta. Con muchas ganas de leer las dos.
Espero que sea en breve.
Un beso.
El cameo es un puntazo, me encantó. Besos.
Me pareció una lectura muy entretenida escrita con más seguridad que su primera parte.
Ahora a esperar a marzo
Besos
Recomendadísimos los dos primeros de la trilogía, estoy deseando que salga ya Consumatum est! Besotes
¿Qué no se ha dicho de este libro? Comparto buena parte de tu opinión. Es cierto que es muy cinematográfico y me da a mi que la veremos en el cine tarde o temprano. A ver si la tercera parte no tarda. Creo que César tiene un largo futuro por delante. Me encanta la foto final. Besos.
Pues habrá que hacerle un hueco.
Tengo muchísimas ganas a este "autor novato"
Besos
Cita
A mí el cameo me hizo mucha gracia, jejeje.
Dies irae me gustó, pero creo que soy una de las pocas que disfrutó más con Memento mori.
Eso sí, estoy deseando leer el tercero.
PD. Salís muy guapos, qué buena fotógrafa tuvisteis, ejem, ejem ;)
¡Un beso!
Uno de los grandes bombazos del año