Comunicación y más, marzo 2026
Lo que nunca fue nuestro, de Laura K. Roma, un romance contemporáneo en la Barcelona del turismo masivo y la gentrificación.
Cualquier forma de arte, el hecho de poder expresarlo en sí, es político. Y estamos acostumbrados a ver conceptos políticos retratados en narrativa, no ficción, fantasía, ciencia ficción y distopía. ¿Pero en romance contemporáneo? Aunque existe, pasa mucho más desapercibido”. Así argumenta Laura K. Roma el trasfondo de su novela, un romance contemporáneo que, si bien pretende que sus lectores se sumerjan en un relato para disfrutar y evadirse, también invita a conectar con el mundo que les rodea.
Por este motivo, los temas de salud mental también están presentes en sus personajes: el duelo, la ansiedad, la culpa, los sentimientos autodestructivos…
En Lo que nunca fue nuestro, los protagonistas parecen condenados a no entenderse. Él es un guiri. Ella odia a todos los guiris. Y el destino se ha empeñado en hacerles compartir rellano.
Mudarse a Barcelona nunca estuvo en los planes de él. Sumido en una culpa que lo ahoga, decide cumplir un sueño que no es el suyo y alquilar un piso cerca de su nuevo negocio. Lo que no esperaba es que su vecina esté empeñada en hacerle la vida imposible, ni mucho menos que devolverle todo lo que ella le hace a él sea lo único que le permita volver a sentir algo.
Pero ella tampoco lo tiene fácil. Atrapada en una vida que nunca quiso, escoge dejarlo todo atrás y luchar por su sueño de convertirse en una chef de alta cocina cuando la pérdida y la rabia la sobrepasan. Mientras tanto, ve cómo el barrio en el que se crio se marchita. Siente que el turismo masivo se lo ha quitado todo: la Barcelona que ella conoce, los lugares que visitaba con la persona a la que más quería en el mundo, su local soñado e incluso el piso en el que iba a vivir.
Lo que ninguno sabe es que comparten mucho más de lo que piensan: un dolor que arrasa con todo lo que un día fueron y que les consume por dentro. Y ¿acaso no son la rabia y la culpa caras distintas de una misma moneda?






















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