NUESTRA OPINIÓN …

Si hay algo efectivo entre los lectores es el boca a boca, y eso es precisamente lo que me sucedió con La Isla de las Musas de Verónica García-Peña.Y es que la lectura de esta novela ha resultado ser recomendación de una recomendación.

Y es que a veces en el cribado de novelas a leer, siempre ganan unos títulos a otros ya que, aunque nos gustaría, no tenemos horas para leer todo lo que quisiéramos, y en ese cribado se quedó la novela que hoy nos ocupa. Pero eso es algo que afortunadamente tiene remedio y si te llega alguien y te dice que no te debes perder esa novela que no fue de las inicialmente elegidas, seguramente cualquiera de nosotros ya sentirá la necesidad irremediable de hacerse con ella.

En La isla de las musas conoceremos a Ricardo Pedreira, un escritor que alcanzó un gran éxito pero al que de pronto la inspiración le fue esquiva y le hizo sumirse en un bucle en el que el abuso del alcohol y de algunas sustancias se convirtieron en unas inseparables amigas. Ahora ha decidido volver a la isla propiedad de su familia en la que creció, esperando que la tranquilidad del lugar le ayude a recuperar esa inspiración que tanto se le resiste.

Un día cerca de la casa en la que habita verá una mujer que parece haber perdido la memoria, una mujer que intuye va a ayudarle a recuperar todo aquello que perdió y le impide escribir pero ¿Quién esa mujer?

Cuando empecé a leer La Isla de las Musas me encontré algo muy diferente a lo que esperaba de este thriller psicológico.

Nada más comenzar la novela me topé fue con un lenguaje rico, envolvente, pausado que, a veces, te hace prescindir de todo lo demás, no tener prisa, demorarte en la lectura y leer por el simple placer de leer, y hay que reconocer que pocas veces sucede algo así en este tipo de lecturas.

Después, me encontré con una ambientación que sin darte a penas cuenta te sumerge en la narración, envolviéndote, aislándote como esa isla en la que vive el protagonista en la que siempre está nublado y hay niebla, ese ambiente oscuro que estremece y te lleva a un estado irremediable de tristeza y creando una atmósfera asfixiante; con esos acantilados abruptos, las tormentas o el mar embravecido que rompe en la costa, esos estados de ánimo contra los que lucha y sufre el protagonista. Una isla que es un personaje más de la novela y no sólo eso, para mí, comparte protagonismo con Ricardo Pedreira.

Ricardo Pedreira es un gran personaje, trazado con mucho cuidado y profundidad por la autora, del que conoceremos lo que vive, lo que siente, lo que piensa, lo que sufre, los recuerdos que sabe que están ahí y se le resisten, sus miedos; y, aunque en algunos momentos intuyamos lo que va a suceder, algo que en ningún momento resta interés por la lectura, iremos al tiempo que Ricardo, recomponiendo su pasado y descubriendo ese secreto que todos querían que no saliera a la luz.

La Isla de las Musas guarda un misterio inquietante, es una historia de locura, amor, dolor, culpa, olvido, secretos, una novela sobre las consecuencias que pueden tener las heridas del pasado, los errores, el miedo y el dolor con el que en ocasiones cargamos. Una novela que no me resisto a recomendaros.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO