El hombre más feliz del mundo

Planeta, septiembre 2021

Editorial Planeta Publica El hombre más feliz del mundo de Eddie Jaku, las inspiradoras memorias de un superviviente del Holocausto que encontró la esperanza en el lugar menos esperado considerándose el hombre más feliz del mundo.

Publicado a finales de 2019 en Australia, el boca oreja y las entrevistas con su centenario autor hicieron que el libro poco a poco fuera encaramándose en las listas de ventas hasta convertirse en un fenómeno editorial sin parangón en su país de origen, siendo además premiado como la mejor biografía del año por la Australian Book Industry. Empezó entonces un recorrido internacional que le llevaría al número uno de ventas en Estados Unidos y que hoy hace que el libro se haya traducido a más de treinta lenguas y se haya publicado en cincuenta territorios.

El hombre más feliz del mundo, es mucho más que las memorias de un superviviente de Auschwitz, son las enseñanzas de vida de un ser humano excepcional, que visitó el infierno de los campos de exterminio nazi y volvió para narrarlo con una prosa honesta y estremecedora.

Esta obra también es un canto a la esperanza, a la amistad, y a la solidaridad que encontró en su camino. Pero sobre todo es la constatación de que no hay mejor medicina para sanar profundas heridas que el amor.

Eddie Jaku, el hombre más feliz del mundo, es historia viva. Nació en Alemania, donde creció en el seno de una familia judía, orgulloso de ser un ciudadano alemán más en las calles de su Leipzig natal. Una ciudad a la que amaba y a la que al final de la Segunda Guerra Mundial juró no regresar jamás. El autor estaba convencido de vivir en una de las sociedades más progresistas del mundo, donde las artes destacaban, y sus habitantes vivían felices.

Llegó la Primera Gran Guerra, Alemania perdió, y las consecuencias hicieron estragos entre su población. La inflación ascendió, la comida escaseaba y el descontento social aumentaba. Esos factores fueron determinantes para el ascenso de Hitler al poder. Entonces todo cambió, los amigos se convirtieron en enemigos y comenzaron a volcar en el pueblo judío, y en todo aquel que fuera diferente, toda su rabia y su frustración. Como bien expresa el autor.

La felicidad no cae del cielo, y está en nuestras manos; esta radica en nuestro interior y en las personas que amamos. Además, la felicidad es lo único en este mundo que se multiplica cada vez que la compartimos. Eddie Jaku se dio cuenta de ello al finalizar la guerra mientras se recuperaba en el hospital de cólera, fiebre tifoidea y desnutrición, ¡pesaba solo veintiocho kilos! Allí hizo esta promesa: «En ese momento, juré a Dios que, si vivía, me convertiría en una persona totalmente nueva. Juré que abandonaría el territorio alemán y que jamás regresaría al país que me lo había dado todo y que luego me lo había arrebatado. Juré que dedicaría el resto de mi vida a resarcir el daño que los nazis habían causado al mundo, y que aprovecharía al máximo cada minuto de mi vida».

Eddie Jaku, Nació en 1920 en Leipzig y Estudió Ingeniería m mecánica. Durante la Segunda Guerra Mundial fue arrestado por los nazis y llevado a los campos de concentración de Buchenwald y Auschwitz, donde le hicieron trabajar como ingeniero. Tras varios intentos, en1945 logró escapar de una marcha de la muerte y fue rescatado por unos soldados americanos. Después de vivir un tiempo en Bélgica, en 1950 se trasladó a Australia con su familia, donde vive felizmente desde entonces. Eddie lleva 74 años casado con Flore. Tienen dos hijos, nietos y bisnietos.

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