NUESTRA OPINIÓN …

Dócil, un título corto que te llama la atención y lleva a plantearse que puede esconderse tras él. Una portada con una mano abierta de la que caen muchos trocitos de algo y que no te deja indiferente. La semilla ya está plantada.

Después llega la recomendación de que no debes perderte la nueva novela de Aro Sáinz de la Maza y ya sabes que, más pronto que tarde, tienes que leerla y que no te vas a equivocar con la elección.

Cuando ya has terminado su lectura no tienes más que dar las gracias a quien terminó de animarte a leerla y te reafirmas en el por qué siempre sigues sus recomendaciones.

En Dócil nos encontramos a un chico que aparece en el escenario de un crimen atroz en el que tan solo una pequeña y él mismo son supervivientes. Conmocionado y empapado de sangre de pies a cabeza llega hasta la Comisaría de los Mossos dónde a pocos pasos se desmaya.

La sangre que encuentran en sus ropas pertenece a varias personas distintas y él lo único que es capaz de decir es «todos están muertos».

El Grupo Especial de Homicidios con Milo Malart al frente de la investigación, se enfrenta a un caso cuyo primer objetivo es conocer qué ha sucedido y dónde han tenido lugar los hechos, y después determinar si el joven que ha llegado a la comisaría es una víctima que ha logrado sobrevivir o el autor de los hechos.

Dócil es una novela que tras su prólogo de un par de páginas nos presenta una trama compleja que no va a dejar cabos sueltos, que no da tregua al lector, y que transcurre en una carrera contra reloj que tiene lugar durante cinco días, los que Milo Malart necesita para desentrañar el crimen que ha tenido lugar y determinar si el joven que fue a la comisaría fue víctima o verdugo.

La acción se desarrolla en una Barcelona todavía bajo el impacto del atentado islamista del 17 de agosto, y comienza un lunes con una escena que te pone los pelos de punta y con la que Aro Sáinz de la Maza atrapa al lector que, desde ese momento, ya tiene claro que no va a dejar de leer de no ser completamente necesario y que, cuando lo haga, estará deseando volver a encontrar el momento en el que sumergirse entre las páginas de esta novela.

Dócil es una novela con una buena carga de tensión psicológica, un ritmo trepidante, que no decae en ningún momento, un estilo directo, una prosa sencilla en la que hasta he encontrado, en algún momento, cierto tono poético, y en la que el autor no deja nada al azar, con una trama muy bien armada y unos personajes bien diseñados que sin duda calan en el lector.

Milo Malart y Lucas Torres son dos grandes protagonistas. 

No cabe duda de que aunque no goce de todas las simpatías entre sus compañeros, Milo Malart es un gran investigador y sus métodos siempre dan resultados, es sagaz y tiene mucho instinto. Posee una compleja personalidad, siempre cargado de dudas y acarrea una pesada mochila a sus espaldas. Me he quedado con muchas ganas de seguir descubriendo cosas de Malart.

Lucas Torres es otro gran personaje al que el lector irá descubriendo poco a poco, un contrincante a la altura del investigador. Increíbles esos diálogos que tienen lugar durante los interrogatorios y el continúo pulso que mantienen los dos protagonistas.

Y poco más tengo que añadir sino recomendar la lectura de esta novela.

Ahhh, no os he dicho que es la tercera entrega de lo que en un principio iba a ser una tetralogía, aunque ahora parece que será una serie, pero esto no debe ser impedimento para que la leáis ya que no es necesario haber leído las otras dos anteriores. Pero sí os aviso, en cuanto conozcáis a Malart vais a sentir la irremediable necesidad que haceros con todo lo que ha protagonizado y saber de dónde viene y qué fue lo que le sucedió.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO