NUESTRA OPINIÓN …

Este año tocaba. El mal de Corcira es la nueva novela de la saga de Bevilacqua y Chamorro. Cada dos años Lorenzo Silva publica una nueva entrega de esta saga que sus lectores aguardan con muchas ansias, y, en este caso, lo que nos cuenta era muy esperado por quienes siguen a Vila.

Un hombre aparece desnudo y brutalmente asesinado en una playa de Formentera. En principio no parece un caso complicado ya que todo parece señalar como autor de los hechos a un joven con el que al parecer había quedado en la isla para pasar unos días, pero la víctima tiene un pasado que es mejor no obviar, en su día colaboró con ETA, por lo que deja de ser un caso corriente y los jefes lo ponen en manos de Bevilacqua.

En El mal de Corcira por fin vamos a conocer esos inicios de Bevilacqua y su paso por el País Vasco, que tanto deseábamos y esperábamos los lectores de la saga, y que Lorenzo Silva siempre nos había dicho que tendríamos cuando llegara el momento oportuno.

Y es que es que este asesinato que en un principio podría parecer que está casi resuelto, nos vamos a encontrar con una víctima que para Vila no es un completo desconocido, y que no sólo le va a llevar a Guipúzcoa físicamente, a atar algunos cabos que quedan sueltos, sino también a un viaje emocional a sus principios en la Guardia Civil, cuando la lucha antiterrorista estaba en todo su apogeo.

Ha sido muy interesante encontrarse en la misma novela dos Bevilacqua distintos. Por una parte, un joven de 25 años, inexperto, en sus inicios en la Guardia Civil; y otro de 54 años mucho más curtido, como no podía ser de otra forma, al que aquellos años y aquella lucha tanto le enseñaron, y al que el lector va conociendo y entendiendo mucho más a través de esa vuelta al pasado y la interpretación que Vila va haciendo de esas experiencias. Dos historias que transcurren paralelas, como si se tratara de dos novelas distintas, pero que a la vez se van enlazando para que el lector conozca a este personaje en toda su dimensión.

No lo sé con certeza pero posiblemente El mal de Corcira sea la novela más extensa de la serie, pero os puedo anticipar que una vez que sumerges en sus páginas no serás consciente de sus más de 500 páginas. Lorenzo Silva crea una trama y utiliza unos recursos que te absorben, logra sorprendernos con un Bevilacqua totalmente renovado y una novela que sorprende al lector. Eso sí, sin renunciar a sus señas de identidad en estas novelas: la crítica social, los temas de actualidad, y sus siempre presentes sentido del humor e ironía que tan bien sabe manejar.

Y no quiero acabar sin mencionar otra de las «enseñanzas» de esta novela. En los muchos conflictos que han ocurrido, ocurren y, sin duda, seguirán ocurriendo, no hay nada de nuevo, ni tampoco en cómo se comportan los políticos en estas ocasiones. Se ha repetido una y otra vez a lo largo de la historia. Ya lo sufrieron los griegos y dieron cuenta de ello en sus escritos, no hay más que buscar sus obras y leer un poco.  Hasta tuvieron también una pandemia y tampoco salieron mejores de ella.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO