NUESTRA OPINIÓN …
Aunque Las tres familias se encontraba dentro de la selección que hacemos para la entrada de novedades que publicamos todos los meses, no me fijé verdaderamente en ella hasta que nos invitaron a un encuentro con Miguel Ángel González para poder charlar con él sobre este título. Fue entonces cuando eché un vistazo más atento a la propuesta de esta novela y pensé que tenía muchos puntos para que me gustara y, desde luego, no me equivoqué.
Las tres familias tiene su germen en la leyenda de que la mafia pudo tener su origen en España, algo para lo que según el propio autor nos aclara en las últimas páginas de la novela, se apoyó en decenas de fuentes. Tengo que reconocer que este fue uno de los puntos que, en un principio, más me llamó la atención de la novela, ya que era algo de lo que nunca había oido hablar.
La novela comienza en el siglo XV cuando una joven es violada y asesinada por un gentil hombre de la corona que se encuentra de paso en casa del Señor de Guadamur. Sus tres hermanos deciden vengarla y con ayuda de su Señor, que les facilita la huida, se embarcarán en una penosa travesía, llevándose con ellos como recuerdo el camafeo que siempre llevaba su hermana.
Y con este punto de partida Miguel Ángel González nos mete de lleno en una trama de secretos y venganzas, que comienza en el año 1496, en Guadamur, Toledo, para trasladarnos inmediatamente al Palermo de 1957.
Vayan por delante dos cosas, la primera, que Las tres familias no es una novela de mafiosos o, por lo menos, no sólo eso, aunque podríamos decir que la mafia siempre está ahí y podamos considerarla un personaje más de la novela; y la segunda que aunque, en general, seamos muy aficionados a poner etiquetas a las novelas, ésta es muy difícil de etiquetar, ya que en ella vamos a encontrar una ficción histórica, amor, tradición, traición, lucha por el poder, venganza, misterio y aventura.
En Las tres familias nos vamos a encontrar una novela muy visual y muy bien ambientada, en la que Miguel Ángel González juega muy bien con los tiempos de las tres líneas temporales de la trama, que alterna y maneja a la perfección, de tal forma que en cada salto de una a otra, deja la intriga tan arriba que tienes que contenerte para no saltarte las páginas y continuar con esa línea temporal que acabas de leer.
Los personajes de la novela están muy bien desarrollados, en especial Hueso que es el protagonista de la mayor parte de la trama, un personaje que conoceremos desde sus días en el hospicio, hasta que descubra sus orígenes, cuál es su historia y lo que se espera de él. Es muy interesante ver la evolución de este personaje, su búsqueda de identidad, su crecimiento personal, las mil preguntas que se hace sobre la situación en que se encuentra y si verdaderamente quiere seguir ese camino.
No quiero pasar por alto a Canino, un personaje que es capaz de ponernos los pelos de punta con unas pocas pinceladas del autor. No te voy a contar más de él, es mejor que lo descubras.
En cuanto a la narración, Miguel Ángel González utiliza capítulos cortos que junto al momento en que los acaba te hace caer en la tentación del «uno más». Además nos vamos a encontrar una prosa fluida, ágil, directa, sin florituras, y una trama que te deja pegado a las páginas de la novela, a la vez que juega muy bien con la forma en que nos va desvelando los secretos y la manera de introducir los giros que mantendrán nuestra intriga a lo largo de toda la historia y una tensión que va en aumento hasta el final.
Las tres familias es una novela sobre el peso del pasado, la familia aunque no siempre sea la de sangre, los valores, la lealtad, las luchas de poder, la traición; una novela que aunque parezca ligera, y lo es en su lectura, no se queda ahí, ya que nos también en ella encontraremos motivos para reflexionar sobre los temas que en ella se tratan.






















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