La esfera de los libros, julio 2026
La pérdida de la felicidad, la traducción al español de la galardonada Angie Kim: Un thriller familiar que cuestiona la percepción, la memoria y la idea misma de felicidad.
El punto de partida es una desaparición aparentemente inexplicable: Adam Parson sale a pasear con su hijo Eugene, un adolescente con autismo y síndrome de Angelman que no puede comunicarse verbalmente, y solo Eugene regresa a casa. A partir de ese suceso, la historia se centra en el relato en primera persona de Mia, la hija mayor, que, marcada por su carácter analítico, reconstruye lo ocurrido mientras cuestiona sus propios errores de percepción.
La novela se articula como una investigación íntima donde los hechos no son solo lo que ocurrió, sino lo que se creyó que ocurría: retrasos que no se perciben como alarma, pasos que se interpretan de forma errónea, decisiones tomadas bajo supuestos que resultan falsos. Kim combina intriga narrativa con una reflexión sobre los límites del conocimiento, la familia y la interpretación de la realidad.
La novela se aleja del thriller convencional al desplazar el foco desde la acción policial hacia la mente de quien recuerda. Lo relevante no es solo qué ocurrió en el bosque, sino cómo se retrasó la reacción familiar durante horas decisivas.
El personaje de Eugene introduce otra capa: su afección impide una comunicación directa, pero su comportamiento —gestos, silencios, reacciones físicas— se convierte en una posible fuente de información. La narración expone la tensión entre lo que se sabe y lo que se interpreta de él, cuestionando la idea de que la imposibilidad de hablar implique ausencia de comprensión.
La pérdida de la felicidad no solo plantea el misterio de lo ocurrido a través de una investigación contrarreloj en busca del padre, sino que también es un retrato conmovedor de una familia en crisis que profundiza en el amor, el lenguaje y las dinámicas familiares. El resultado esuna historia donde la incertidumbre no proviene solo de lo desconocido, sino de la fragilidad de las certezas.






















0 Comments