NUESTRA OPINIÓN …

Tras el rato tan divertido que supuso la lectura de La vida es suero, si tenía algo claro es que no dejaría pasar la oportunidad de volver a leer las nuevas aventuras hospitalarias que nos pudiera ofrecer Enfermera Saturada, así que en cuanto vi que se publicaba El tiempo entre suturas supe que tenía que hacerme con un ejemplar y que, antes o después, estaría entre mis lecturas.

Si en el caso de La vida es suero el prólogo venía de la mano de la Srta. Puri, en este caso el encargado de tal menester ha sido Luis Piedrahita, quien con su especial sentido del humor y bajo un título tan esclarecedor como «A ti lector, que aspiras a morir de risa y no de cualquier tontería» da paso a Satu,

El tiempo entre suturas sigue la tónica de la anterior obra de Enfermera Saturada y con ese inigualable sentido del humor y la ironía que la caracteriza, con los que se ha granjeado miles de seguidores, volvemos a compartir con Satu el día a día de la vida de una enfermera en nuestro país.

Tras el prólogo y la introducción, divide el libro en 3 bloques: Sobreviviendo en el hospital, Material Sanitario y Mundo enfermero, en los que por medio de capítulos cortos va desgranando lo que es el síndrome del recomendado, cómo es la comida de los hospitales tanto para los pacientes como la que se sirve en la cafetería para los acompañantes o el personal sanitario, las máquinas expendedoras, los traslados interhospitalarios, la lista de sustitución urgente, el cambio de turno, etc., y todo ello narrado con gran sentido del humor.

Un humor con el que en más de una ocasión, sin ser yo de risa fácil, he estado al borde de la carcajada como en el capítulo en el que hablando de las mezclas de los sueros los comparaba con una carta de gin-tonics; la catalogación que hace de palos de gotero; la utilización del papel de aluminio; los camisones hospitalarios; o cuando cuenta las peripecias que pueden ocurrir al preparar y hacer a un paciente un electrocardiograma.

Si cualquiera de las partes de este libro es divertida, sin duda para mi la que se lleva la palma corresponde a Material hospitalario, porque seguro que no nos suenan tan raras muchas de las cosas que comenta aunque esté llevado al extremo y utilice un gran sentido del humor para contarlo.

Pasa lo mismo con todas y cada una de las situaciones que traslada a estas páginas y nos cuenta en primera persona, tampoco nos serán ajenas del todo y en más de una ocasión seguramente hemos sido testigos de ellas o las hemos «sufrido». Dicen que la realidad supera muchas veces a la ficción y seguro que este libro hay muchas de esas verdades, aunque contadas como sólo esta peculiar enfermera sabe contarlas.

Como ya sucedió con La vida es suero, El tiempo entre suturas es una lectura muy entretenida y divertida, de la que podrás dar cuenta en un rato que, además, se te pasará en un suspiro, y que conseguirá que te evadas de todo lo que pasa a tu alrededor, algo que a veces es muy necesario.

Sin duda te lo recomiendo, y puede ser además una buena lectura desengrasante entre otras más densas, o entre las que necesites una bocanada de aire fresco.