NUESTRA OPINIÓN …
Aunque habíamos leído casi todas las novelas de Paul Pen, El brillo de las luciérnagas su gran éxito que nos habían recomendado en muchas ocasiones, se nos había ido quedando entre los títulos pendientes. Han tenido que pasar 10 años desde su publicación, para que nos decidiésemos a leerlo en esta reedición que Plaza & Janés ha realizado, y así poder disfrutar, sin que pasen 10 años más, de su continuación El canto de los grillos.
El brillo de las luciérnagas nos relata la existencia de un niño de 10 años que vive con su abuela, sus padres y su hermana en un sótano. Él no conoce otro mundo que no sea ese más que a través de los libros que hay en ese sótano, lo que le enseña su madre, o de las películas que su padre le deja ver en la televisión.
Todos los miembros de la familia, excepto él, están desfigurados por un incendio del que nadie habla, y que sucedió antes de que él naciera, y su hermana lleva una máscara blanca para ocultar su cara, y que si por alguna circunstancia tiene que quitársela le obligan a mirar en otra dirección.
En el sótano en el que se encuentran nadie entra ni sale, él sólo conoce una puerta que no da a ninguna de las estancias que componen ese espacio y siempre está cerrada. Pero a veces se oyen unos pasos o ruidos que no son los habituales, en tal caso es mejor esconderse porque el Hombre Grillo acecha entre las sombras, y es mejor no estar a la vista.
Pero un día aparece una luciérnaga y después otra y otra, que el niño guarda en un bote y que junto con su cactus, ese que pone todos los días en el único rayo de sol que entra en aquel espacio, son para él un tesoro. Unas luciérnagas con un potente brillo que, de una manera o de otra, hacen que empiece a hacerse preguntas.
Vamos a ir conociendo la historia a través de los ojos de ese niño de diez años, con su ingenuidad y su inocencia, vamos a conocer cómo se siente, cómo ese sótano es todo lo que ha conocido y por lo tanto no le resulta extraño vivir de esa manera, al final aquellas paredes y su familia son su mundo, el único mundo que ha conocido, por ello, lo que conocemos y lo que descubramos lo haremos a la vez que él, no vamos a tener una información extra, no vamos a saber cosas que él no sepa, y los hallazgos que él haga serán los nuestros.
Al estar narrada la historia en primera persona por el niño vamos a conocer a los personajes como él los ve. No me refiero a físicamente, para él no es extraño que tengan esas cicatrices y heridas causadas por el fuego, que hasta le gusta acariciar, algo que quizás para otro produjera rechazo, porque es así como los ha conocido siempre, sino a cómo va a ir cambiando la visión que tiene de ellos, de cómo son a raíz de que su hermana le haga sospechar de ciertas cosas que daba por sentado.
Y todo esto va a suceder en una atmósfera que Paul Pen sabe crear como nadie, la claustrofobia, opresión y angustia que te hace sentir y no sólo por el espacio en el que se desarrolla la trama, sino también en la forma que hace sentir al lector como si fuera una parte de la historia, uno de los puntos comunes a todas las novelas suyas que he leído hasta el momento y que tanto me gustan.
El brillo de las luciérnagas es una novela que más allá del sótano donde transcurre, no sabemos donde está situada, en la que desconocemos los nombres de los personajes, y en la que nada de esto tiene relevancia. Lo importante es lo que siente ese niño, la forma en la que están desarrollados los personajes, las preguntas que nos surgen, la ambientación y atmósfera que el autor consigue transmitirnos, y la manera en que el lector va descubriendo que fue lo que pasó para que esa familia se encuentre en esas circunstancias.
Una novela que, sin duda, no podrás soltar.






















Me la acabo de comprar también en esa edición. A ver si la leo prontito y la disfruto tanto como tú.
Besotes!!!