NUESTRA OPINIÓN …
El amor que pasa es la nueva novela de Care Santos, una autora a la que seguimos con detalle en cada nueva publicación ya que cada historia es distinta pero con ese sello de escritura delicada y detallista que tanto nos gusta. El amor que pasa sin embargo será sin duda su novela más diferente ya que en ella nos habla de la historia de su propia familia, de la historia de amor que mantuvieron sus padres y que comenzó de la manera más azarosa posible. Un relato íntimo y emotivo del que es difícil levantar la vista.
Como un homenaje a su padre, que siempre quiso ser escritor aunque el destino le tenía guardado otros menesteres, Care Santos es el álter ego de la narradora de esta novela que nos cuenta, casi como una conversación con el lector, este romance que comenzó de manera epistolar y que así precisamente es como la autora ha podido «revivir» esta historia: leyendo las más de 800 cartas que sus padres se intercambiaron en aquel primer año en el que ni siquiera llegaron a conocerse y de las que tuvo noticia tras la muerte de su padre.
Claudina y Antonio, los progenitores de Care Santos, se conocieron gracias a un anuncio que fue publicado por un jugarreta de una exnovia de Antonio, que, después de descubrir que había estado frecuentando tanto a su hermana gemela como a ella a la vez, pusieron un anuncio en una revista en el que solicitaba correspondencia. Claudina fue una de las más de 500 cartas que Antonio recibió en su casa en respuesta a ese anuncio. Y así empieza esta historia de amor que durará toda la vida. Durante más de un año Claudina, de Mataró, y Antonio, de Sevilla, no se conocerán más que por las descripciones y alguna fotografía que ellos mismos dan en las cartas.
La magia de este libro no es solo la historia de amor, que ya es adictiva y curiosa de por sí, sino que es llamativo ver cómo han cambiado las cosas desde los años 50-60 en los que se desarrolla toda la historia. Cómo ahora comunicarse es cosa de un instante mientras que antes había que esperar días a que llegara una carta; desplazarse es cuestión de horas, cuando antes era emprender un día de viaje, y cómo una relación tenía que estar bien vista por los padres y casi llevar detrás un compromiso, cuando ahora todos llevamos nuestras vidas sin que nadie se meta en ellas. El retrato que hace Care Santos de la época así como del momento social que se vivía entonces con la posguerra, la dictadura, la pobreza y el éxodo rural en busca de nuevas oportunidades, muestra una sociedad llena de contrastes, clases sociales e incluso diferencias entre el modo de vida de catalanes y andaluces y los prejuicios que se tienen entre ellos.
Aunque la narración podemos decir que avanza de manera lineal y cronológica, la autora hace uso de flashback para explicar determinadas situaciones, introduciendo además poemas reales de su padre, fotografías del álbum familiar y tomándose alguna licencia literaria para reconstruir e inventar algún pasaje de los que no se conoce con exactitud la situación real. Con todo esto el ritmo general de la novela avanza de manera pausada, como la propia historia y, aunque es cierto que hay algún trozo que se puede hacer lento, Care Santos ha sabido mantener el suspense de la historia y hacer que fluya con suavidad y un ritmo constante.
También creo que hay que reconocer el esfuerzo que ha tenido que hacer la autora a la hora de tratar de separarse, en la medida de lo posible, de su vinculación con la historia y dejar de lado sus emociones para ser capaz de reflejar con crudeza comportamientos tanto de su madre como de su abuela de los que habla sin tapujos, una madre que siempre llevó las riendas de la familia y a la que le gustaba que se hicieran las cosas según sus normas.
El amor que pasa es el reflejo de un amor que empieza por azar, que parece imposible y que se mantiene durante toda una vida, una relación que a día de hoy sería imposible de replicar. Una historia en la que Care Santos ha reconocido que, gracias a ella y a la documentación de las cartas, ha averiguado cosas de su padre que no conocía, y en la que ha sabido plasmar la admiración y amor que sentía por él.
El amor que pasa es un homenaje a su familia pero, sobre todo, en una historia llena de sensibilidad, profundidad, emoción y amor, un amor que perdura toda una vida.






















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