Mamen Comunicación, junio 2025
Todos tenemos superpoderes, el cuento infantil que enseña a moldear la realidad con imaginación.
La autora mexicana Silvia Fernández y el ilustrador ecuatoriano Isaac Flores firman esta historia de crecimiento emocional: una herramienta útil para padres, educadores y psicólogos infantiles.
La autora mexicana de cuentos infantiles Silvia Fernández (Toluca, 1984) acaba de publicar en España Todos tenemos superpoderes (Editorial Babidi Bú), una historia que enseña a los más pequeños que todos poseemos habilidades especiales como la felicidad, el amor, la imaginación, la palabra y, por supuesto, la capacidad de crear nuestra propia realidad.
El libro ha sido ilustrado por el artista y diseñador gráfico ecuatoriano Isaac Flores, un profesional con experiencia en branding, editorial, ilustración infantil, conceptual y caricatura.
A través de una historia tierna, divertida y profundamente simbólica, los lectores acompañan al protagonista en una aventura guiada por cuatro niños muy especiales: Rafiki, Isabelinga, Emma Pandita y el pequeño Macoy quienes lo llevarán por mundos mágicos y enseñanzas poderosas. Entre ellas, una de las más bonitas: «Es más valioso el tiempo que pasamos con nuestros seres queridos que todos los juguetes del mundo.»
Cada uno de los personajes representa un valor esencial para el crecimiento emocional y personal de los niños, inspirado en principios de la física cuántica y la inteligencia emocional.
El libro se convierte así en una herramienta valiosa para padres, docentes y terapeutas infantiles que buscan fomentar la autoestima, la empatía y el desarrollo emocional desde las primeras etapas de la infancia.
Todos tenemos superpoderes invita a las familias a escuchar, imaginar, expresar gratitud y cultivar la alegría en los pequeños actos del día a día.
El protagonista es un niño común con dones extraordinarios. No se revela su nombre para que cada lector pueda sentirse identificado con él. Al principio se siente como cualquier otro niño: lleno de dudas, deseos y sueños, sin ser aún consciente de los superpoderes que guarda en su interior.
A través de sus ojos, recorremos distintos escenarios cargados de simbolismo: hogares de personas mayores solitarias, mundos tristes que necesitan alegría y reinos mágicos nacidos de la imaginación. En cada uno, descubrirá un nuevo poder dentro de sí mismo, inspirado por sus nuevos amigos.
Isabelinga, Rafiki, Emma y el pequeño Macoy forman una pandilla de amigos mágicos que, junto al protagonista, entrarán en los hogares para recordarnos que cada pequeño gesto, cada emoción y cada pensamiento… son verdaderos superpoderes.






















0 Comments