NUESTRA OPINIÓN …
La matriarca de Pablo Rivero se publicó en el 2024 pero no ha sido hasta este año cuando lo he recuperado de la estantería. Después de leer Dulce hogar y La cría, Pablo Rivero recupera algunos de los personajes de este último para su nueva novela.
La matriarca arranca con la caída al vacío de una persona mayor, María, desde un décimo piso. Aunque parece un suicidio, desde el principio hay varios indicios que evidencian que podría no serlo y por eso la la teniente Candela, a quién conocemos de la novela anterior, y la sargento Sandra tratarán de descifrar qué es lo que ha pasado. A partir de ahí descubriremos que en ese bloque de pisos, todo propiedad de otra anciana, Felicidad, se ocultan más secretos de los que parece y tampoco la familia de Felicidad, ni ella misma, parecen libres de sospecha.
En este thriller, Pablo Rivero se vale de este entramado misterioso para hablar del tema que planea a lo largo de toda la novela: la vejez. El autor, utiliza la historia para tratar este tema desde distintas perspectivas: la precariedad de las pensiones, la brecha digital, el abandono de nuestros mayores, la necesidad de ayuda de éstos en ciertos momentos de la vida… A través de los distintos personajes, iremos viendo distintas situaciones y también se irá reflejando cómo se comporta la sociedad actual con ellos haciendo una gran crítica social en este punto. Sin embargo, no es la única crítica que aparece en la novela ya que podemos encontrar otros temas de actualidad como la inmigración, la exclusión social, machismo, la violencia de género y la deep web.
Dividido en tres partes y mediante capítulos cortos, el autor nos conduce a través de una historia en la que sospecharemos de todo el mundo, llena de giros y con un final que sorprende, una historia redactada en dos tiempos en ocasiones de manera que podemos ver la misma escena desde la perspectiva de más de un personaje. Sí que tengo que decir que creo que el autor se guarda cierta información relevante a propósito para que no podamos intuir el final pero, en cualquier caso, el ritmo de la novela es rápido, es entretenida para el lector y logra un final sorprendente, sello de identidad del autor ya que mi experiencia con Pablo Rivero siempre ha sido que en las últimas páginas todo da un giro inimaginable y no puedes parar hasta terminar.
En cuanto a los personajes tengo sentimientos encontrados ya que no sé si el objetivo del autor es el que ha conseguido en mí. Todos los personajes son detestables y egoístas y eso ha hecho que no empatizara con las razones de ninguno de ellos para prácticamente nada de lo que hacían. Sin embargo, no tengo claro si ha sido la intención del autor reflejar ésto ya que, en la vida real, también estas personas existen y por ellas se podrían hacer reales algunas de las escenas de este libro. De hecho, todos los hijos de Felicidad tinen un perfil más malo que bueno pero como se va viendo, la propia Felicidad también tiene un lado «malo» por lo que no sería de extrañar esa educación en sus propios hijos. Felicidad es alguien dispuesta como toda madre a dar la vida por sus hijos pero también se ha dado cuenta de que después de toda la vida dando todo por ellos, le intentan pasar por encima.
En cuanto a Candela y Sandra, me ha resultado sumamente incómoda la relación que tienen entre ellas y me parece que incluso es poco justificable aunque una vez más, no podemos decir que todos los equipos tengan una relación idílica.
En conclusión, La matriarca de Pablo Rivero tiene el sello del autor, con un thriller rápido, que engancha, cargado de crítica social y con varios giros que logran sorprender al lector pero, en esta ocasión, creo que la cantidad de temas tratados, junto con los sentimientos que despiertan los personajes ha hecho que no haya sido la novela que más he disfrutado de él. Eso sí, deja el camino abierto para que los personajes sigan evolucionando en alguna de las siguientes historias.






















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