NUESTRA OPINIÓN …
En pleno mes de julio nos convocaron a un encuentro muy especial en el Café Central. En el mes de septiembre vería la luz La casa de huéspedes, la nueva novela de Ana Lena Rivera, y unos cuantos afortunados íbamos a tener la suerte de poder leerla antes y comentar con la escritora todas aquellas cuestiones que surgieran. Fue una charla muy entretenida en la que, sin descubrir nada de la novela, se iban dejando pinceladas de lo que nos íbamos a encontrar, y quienes ya habían leído a Ana Lena pusieron de manifiesto lo que les había gustado en sus novelas anteriores y lo que esperaban de ésta. Ni que decir tiene que una vez leída la novela puedo decir que no solo no me ha defraudado en cuanto a las expectativas que había puesto en ella, sino que las ha superado. Me ha gustado muchísimo y no lo voy a dejar para el final: Os la recomiendo cien por cien.
Mientras han sido niñas Ángela, hija de los porteros de la finca, y Elvira, hija de los dueños de la casa de huéspedes que hay en el edificio, han sido amigas inseparables. Después, según han ido creciendo, las diferencias sociales, de alguna manera, las han ido separando, pero lo que da un giro total a sus vidas y las separa definitivamente es la bomba que destruye el edificio, en el que ambas habían vivido, durante la guerra civil.
Lo que ninguna de las dos intuye es que la vida da muchas vueltas y que por complicados que puedan parecer los caminos que el destino pueda utilizar, sus vidas volverán a cruzarse.
Mientras Caridad acompaña en sus últimas horas a Margarita y espera a que Fer y Violeta lleguen de su largo viaje para poder darle el último adiós, vienen a su mente todos esos recuerdos que con su amiga han ido recopilando en los últimos tiempos para que el hijo y la nieta de Margarita conozcan todos esos detalles de sus vidas que, hasta el momento, ignoran.
De esta manera, mientras transcurren esos terribles momentos en que se hayan las dos juntas, Marga inconsciente por la sedación y Caridad acompañándola con la angustia de que su amiga no sufra y de que Fer y Violeta lleguen a tiempo para despedirse, Caridad va rememorando muchos detalles de sus vidas. A través de ellos iremos conociendo cómo fue la existencia de tres mujeres a las que la vida unió, a la vez que haremos un recorrido por la intrahistoria de nuestro país y su evolución durante varias décadas, y en el que, sobre todo, descubriremos cómo era la vida de las mujeres durante ese período tiempo.
La casa de huéspedes es una novela cuyas protagonistas son las mujeres. Ana Lena Rivera ha creado un universo de amigas, de madres e hijas mujeres llenas de matices, fuertes, vulnerables, a veces contradictorias como muchas de las que nos rodean. Mujeres de las que podríamos o podemos encontrarnos en cualquier lugar, mujeres idénticas o muy parecidas a aquellas que han pasado por nuestras vidas, que lucharon por sobrevivir en una época en la que tenían pocos derechos, donde las apariencias lo eran todo, donde las dificultades para llevar una vida en la que no tuvieran que intervenir los hombres y vivir con cierta libertad eran muchas. Mujeres que no se rendían, que peleaban por sacar adelante a los suyos muchas veces ante grandes adversidades, y la manera en que se enfrentaban y apoyaban entre ellas ante el dolor y la pérdida. Mujeres que se ayudan, con sus secretos y sus sueños muchas veces truncados.
Ese es uno de los grandes atractivos de La casa de huéspedes, el gran retrato que hace Ana Lena Rivera de las mujeres que tuvieron que vivir en esos tiempos adversos, cómo refleja a esas mujeres en las que podemos reconocer a nuestras madres, tías o abuelas.
Una de las cosas que más me ha gustado de la novela ha sido el lazo entre madres e hijas que nos muestra, una relación en muchas ocasiones compleja, en la que ante todo está el amor pero que no está exenta de conflictos, como pasa en esta novela. También en las expectativas de las madres respecto al futuro de sus hijas, algo que a las madres siempre nos pasa pero que hemos tenido que ir aprendiendo que hay que dejarlas buscar su camino. Unas relaciones que en lo fundamental se transmiten de generación en generación.
En definitiva, La casa de huéspedes es una novela coral muy bien ambientada y protagonizada por mujeres, en la que Ana Lena Rivera con un estilo cuidado y elegante, y una prosa envolvente nos relata una historia que atraviesa varias décadas de nuestra historia reciente, en la que nos muestra un retrato en el que están reflejadas muchas de las mujeres que han formado parte de nuestra vida.





















0 Comments