Yegua de Troya, febrero 2026
La periodista y poeta Ale Oseguera publica Dugongo, una novela sobre el duelo y cómo el refugio lo encontramos cuando nos vamos lejos de todo.
¿Qué buscamos cuando nos vamos lejos, cuando nos desplazamos hasta que el mapa deja de explicarnos? ¿Qué parte de nosotras se queda en tierra firme, y cuál aprende, por fin, a respirar en otro ritmo, como si el cuerpo tuviera que reaprender su idioma?
En Dugongo, Ale Oseguera escribe desde ese borde movedizo donde el viaje no es una escapatoria, sino un método de escucha. Entre islas, ciudades húmedas, mercados y amaneceres, el libro acompasa un duelo que no termina de secarse y una pregunta que insiste: cómo habitar el mundo sin convertir la distancia en un campo de batalla. Hay un animal que aparece como fulgor y como guía, una presencia única destinada a alterar el curso de los días, y alrededor de ese destello se organiza una escritura que no se conforma con narrar lo vivido, sino que lo vuelve materia sensible, pensamiento en marcha, respiración.
«¿Podré algún día, como el dugongo, renunciar a los colmillos y entregarme a la marea?»






















0 Comments