En cuanto vi la portada de este libro entre las novedades de Temas de Hoy supe que no iba a poder escaparme de su influjo. La escena era atrayente: una mujer joven con aire alegre y sofisticado subida a una bicicleta en la cual parece que recorre la orilla del Sena, y de fondo un cielo muy azul que todo lo invade.
Pero además estaba el título: Último otoño en París. Parecía que no me equivocaba en cuanto a la localización del viaje de la protagonista, pero ¿qué había tras ese último otoño en la capital parisina?.
Estaba decidido, era un libro que tenía que leer.

MIS IMPRESIONES

Esta es la primera novela de Milagros del Corral y para mi gusto ha salido más que airosa de esta aventura, aunque en un principio cuando llegó con su novela a la editora, que era amiga suya, le dijo que la idea era buena, pero había que rehacer el libro totalmente.
Y es verdad que la idea es buena y original. Yo por lo menos no recuerdo ninguna novela en que el argumento tenga que ver con las labores realizadas en organismos nacionales ni internacionales, y con la que la autora quiere rendir homenaje a los funcionarios que llevan a cabo estas funciones.
La misma Milagros del Corral dice: “Esta novela es un homenaje a la labor realizada por tantos funcionarios internacionales y está inspirada en mi inolvidable experiencia personal de 16 años al servicio de los 192 Estados que entonces formaban parte de la Organización del sistema de Naciones Unidas para la que trabajé”.
Uno de los puntos fuertes de la novela es precisamente el conocimiento que tiene la autora de la labor que se desarrollada en estos organismos, de su funcionamiento, de los manejos, de lo bueno y lo malo, de las personas que lo integran y de la politización de los mismos.
A pesar de que en cierto modo lo sospechamos, me ha gustado poder conocer de primera mano, aunque sea de forma novelada, como son las cosas en este tipo de organismos, donde la función primitiva y primordial que llevó a su creación ha quedado un tanto olvidada y donde priman más otro tipo de intereses.
Cómo, a pesar de la lucha de algunos funcionarios por llevar a cabo un trabajo con mucho esfuerzo y poco presupuesto, son más importantes el intercambio de favores, los apoyos políticos, los intereses particulares de algunos de sus miembros, etc. que el poder sacar adelante un buen proyecto con el que dar cumplimiento a la finalidad de estos organismos.
Otro aspecto que nos muestra es el contrapunto de una actividad, por un lado, muchas veces agotadora, absorbente y asfixiante que conlleva muchas horas y actividad, con la asistencia a reuniones, viajes intensos, fiestas, cócteles, intrigas políticas de por medio, etc. ; y por otro lado, la lentitud con la que el verdadero trabajo de campo y los proyectos ven la luz, cuando no terminan muriendo por el camino.
Me ha gustado mucho la forma en la Milagros del Corral explica como son “los habitantes” de estos organismos, donde te encuentras con personas de diferentes países, religiones, étnias, costumbres, como conviven, la soledad en que algunos de ellos, lejos de sus casas, sus familias se encuentran, lo importante que es para ellos encontrar un amigo en el que apoyarse, para poder mitigar su soledad. Como el organismo y el trabajo es tan absorbente que es como si vivieran en una burbuja y sus relaciones, en casi todos los casos, se limitan prácticamente en su totalidad a la gente que trabaja en ese organismo.

También nos vamos a encontrar la historia de amor que viven Eva y Joao, pero para mi gusto no es lo más importante de la novela, quizás esta parte de la novela pudiera haber estado algo más desarrollada, o tal vez es que la autora no ha querido darle más recorrido.

Nos vamos a encontrar con unos personajes muy bien perfilados, aunque es Eva León la que lleva la mayor parte del peso de la novela.Eva es una española de clase media que siempre ha tenido necesidad de sentirse ciudadana del mundo, motivo por el que acepta la dirección del Departamento de Lucha contra la Pobreza de la ONU, en París, anda por la treintena y es bastante atractiva. Se divorció cuando tuvo claro que su matrimonio no había sido más que una equivocación manteniendo muy buena relación con su marido. Es idealista, inteligente, le resulta muy fácil relacionarse y no le es difícil ganarse a la gente gracias a su simpatía. Pero lo más importante es que es una gran profesional, está muy preparada y cree en lo que hace haciendo participe e implicando a todo el equipo en las labores que se propone llevar a cabo, compartiendo con ellos los éxitos y asumiendo ella sola los fracasos. Su inexperiencia trata de solventarla creciéndose en el trabajo. Siempre ha pensado que nunca se deben mezclar el amor y trabajo, aunque esto último va a tener que replanteárselo.

Eva es un personaje bien dibujado en el que vamos a ver capacidad para relacionarse, para adaptarse a su nueva vida, a su nuevo trabajo, para afrontar retos. Veremos como va evolucionando también en el plano amoroso, como va madurando, pero en el fondo para mi al personaje de Eva le falta chispa, esa chispa que consigue que te emociones con ella.

En conclusión es un libro muy bien escrito, aunque en algunas ocasiones (no muchas afortunadamente) me he perdido un poco y me han sobrado ciertos aspectos del funcionamiento interno de la Sede de la Organización de las Naciones Unidas en París, con un tema novedoso, que toca temas muy interesantes, que se lee bien aunque su lectura no es ni mucho menos de esas no que no puedes dejar y que necesitas seguir leyendo para saber más y más, y con una protagonista que pese a estar muy bien dibujada le falta un toque que consiga que te enamores de ella.

Creo que volveré a repetir con esta escritora si saca una nueva novela.

Muchas gracias a Temas de Hoy por haberme facilitado un ejemplar para su lectura.