Versátiles editorial, julio 2021

Tierra Quemada, de Rafael López Vilas, se presenta como un proyecto de riesgo, tanto por la crudeza y la potencia de su discurso, como por la valentía crítica y descarnada con que está escrito. Una historia necesaria para, en plena pandemia, poner luz sobre el profundo deterioro de la salud democrática
y la desigualdad que acucian a la sociedad española, y que, decididamente, incita al lector a dejar de apartar la vista de los problemas que carcomen el sistema y lo invitan a pasear- se por los sótanos más tenebrosos y obscenos del realismo social.

El autor nos hace bucear en la trama de una novela ambientada en la crisis de 2007 auspiciada por la corrupción, el estallido de la burbuja inmobiliaria, los recortes sociales y los rescates bancarios, un tema tratado de una manera muy sucinta por la narrativa española, y en el que Rafael se adentra para mostrar una radiografía implacable que relata la devastación de una sociedad abrumada por el miedo, la desigualdad y la ruina, y se pasea por los vericuetos más putrefactos de las cloacas del Estado, de manera estremecedora.

Después de dar esquinazo a las ciencias empresariales y de toda una década dedicándose a la pintura tras su paso por la Escuela de Artes y Oficios de Vigo, RLV tuvo su primer encontronazo serio con la ficción durante un curso de guión cinematográfico.

Tierra Quemada ha sido preseleccionada en el XXVII Premio Andaluz de la Crítica 2021.

Rafael López Vilas. 1975 no se recordará en España como el año en que nació Rafael López Vilas, sino por el fin de la dictadura franquista y el tibio
comienzo del camino hacia la democracia del pueblo español.

Vigo es la ciudad donde Rafael dio esquinazo a las ciencias empresariales, y donde cayó en brazos de la pintura en su escuela de artes y oficios, antes de contactar, una década después, con el mundo de la ficción en un curso de guión. En 2019, Versátiles Editorial publicó su poemario Lobo come lobo, primer volumen de la que ha bautizado como Bilogía Obrera (preseleccionado como finalista en el XXVI Premio Andalucía de la Crítica 2020), y participó en los libros colectivos Todo esto era campo, de Versátiles Editorial, y del Relatos de viaje, perteneciente al XIV Concurso de relatos de viaje Moleskine. En 2009 vio
la luz su poemario Recuerdos de la cisterna, y fue finalista del Premio Joven de Novela de la Universidad Complutense de Madrid 2007. En los últimos años, ha colaborado en diferentes revistas y blogs literarios, y recorrido numerosos escenarios poéticos con su alter ego poético, El Lobo está aquí.