NUESTRA OPINIÓN … 

Hemos leído en el blog algunas novelas que aunque sucedan, más o menos, en la actualidad echan la vista atrás y tocan el tema de ETA tomando como base sucesos que sucedieron durante la lucha armada, pero hasta la fecha no habíamos visto ninguna que lo que tratase el tema una vez esta organización depusiese las armas, y precisamente eso fue lo que, en un principio, me llamó la atención de Tierra de furtivos.

El coche de un guarda forestal es incendiado cerca del pantano de Ullibarri. Días después, en las orillas de ese mismo pantano una pareja aparece carbonizada dentro de un coche y a las pocas horas también aparece tiroteado un joven en el mismo entorno ¿Tendrán algo que ver todos estos sucesos? ¿Tendrán los mismos responsables? y si tienen algo que ver ¿Cuál es el nexo que los une?

En Tierra de furtivos nos vamos a encontrar a tres personajes que nada tienen que ver, un oficial de la Ertzaintza, una peluquera y un guarda forestal, investigando los mismos asesinatos aunque por distintos motivos. Y será a través de como se enfrentan estos tres protagonistas a estas muertes como vamos a ir teniendo más información de la investigación de la que ellos poseen de manera individual, e iremos conformando el puzzle completo.

Tres personajes con unas vidas que auguran pocas probabilidades de que puedan coincidir en ningún momento y a través de cuyas historias la trama va avanzando con firmeza.

Y si importantes son los personajes en esta novela no lo es menos el entorno donde transcurre, ese pantano que enterró un pueblo, que tanto esconde, sobre el que hay tantas leyendas. Un lugar que encontrar lo más bello de un amanecer y también lo terrible de la caza furtiva; la vida de las especies que lo habitan o la muerte de los asesinatos que en él se perpetran y con tanta historia a su alrededor.

Una novela en la que se hace referencia a esa Euskadi que quedó tras la desaparición de ETA a través de dos de sus personajes. Josu, el ertzaina, que aunque no vivió los años de plomo, sí está rodeado de quienes vivieron aquellos tiempos, y Mikel, un guardaespaldas de aquellos tiempos que una vez que la banda depuso las armas, tuvo que reciclarse, como tantos otros, y terminó siendo guarda forestal.

Tierra de furtivos ha sido una interesante lectura. Una novela con una trama sólida que incluye temas tan actuales como la droga, la violencia o la corrupción de menores, en la que el lector irá encajando las piezas poco a poco, con un ritmo creciente según va avanzando la historia, con unos personajes consistentes y una ambientación que pone el broche de oro a la novela. Una lectura que os recomiendo, sin dudas.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO