Hilatura Editorial, junio 12021

Sin más respuesta que el silencio es una novela inciática protagonizada por Samuel, un joven que se enfrenta a un gran cambio que a priori parecería un avance: se muda de un barrio obrero conocido por su relación con la violencia y la droga a un pueblo tranquilo y acomodado. Al aislamiento que siente frente a sus nuevos compañeros de estudios se le suman los duros recuerdos de su pasado reciente. Y cuando parece empezar a asentarse en su nueva vida llega un nuevo revés que lo obligará a enfrentarse a un nuevo cambio.

Samuel enciende su discman para evadir la realidad; RadioHead o Led Zeppelin contrarrestan los silencios que ha encontrado en Villarrosa, un pueblo con urbanizaciones de ensueño, olor a cloro, colegios privados, coches biplaza, mocasines y toda esa parafernalia que le hace sentir fuera de lugar. Para él, su hogar sigue en Valdeaceras, el barrio madrileño que acaba de dejar atrás.

En la mudanza no ha extraviado ni su conciencia de clase ni su inconformismo. Y cuando parece que ha encontrado la claridad, descubre una oscuridad aún mayor: pelos en su puño, golpes en sus costillas, un paseo por un matadero abandonado. Está sangrando en la parte trasera de un coche patrulla. Los dos policías han hablado entre sí y el adolescente conoce su destino: el matadero. Nunca debió haber dejado atrás Valdeaceras, un barrio marginal del extrarradio de Madrid sacudido por las drogas en los años 90, pero durante los primeros días del siglo XXI pasó a vivir en Villarrosa, un pueblo de clase alta en la sierra madrileña. El entusiasmo y la ilusión por prosperar de su familia contrastaron con el hastío de Samuel, que se vio sumergido en una serie de problemas gracias a la superficialidad y clasismo de sus nuevos vecinos. Ahora tiene a dos carrozas uniformados moliéndole a patadas y a porrazos, le han partido una mano, han fingido encontrar droga en su mochila, y lo único que desea es quedarse inconsciente…

45 nació cuando moría el verano del 85. Cuando, probablemente, Brian May y Freddie Mercury daban los últimos retoques a Who wants to live forever, y tal vez por ello sea una de sus canciones favoritas.

A las largas noches junto a Dickens, Shelley, Zweig y Chandler les debe su ficción embadurnada de realidad, preñada de denuncia social. Confía en los pequeños sueños que no han encontrado el espacio adecuado para crecer y es adicto a la sensación de estar aprendiendo.

En 2019 publicó la primera edición de Sin más respuesta que el silencio, dos años después y con otra obra a sus espaldas (Un cajón caótico, 2020), revisita esta novela de formación de marcada carga autobiográfica.