Lunwerg, septiembre 2020

Está mal, pero se puede empeorar. El primer libro de René Merino, el viñetista que triunfa en Instagram.

Junto con una nueva y talentosa generación de viñetitas gráficos, René Merino viene pisando fuerte para recoger el testigo de los grandes del pasado y conquistar a los millennials. A través de temas tanto intimistas como políticos y sociales, este dibujante conecta con el público joven, que se identifica con su humor, su sensibilidad y la forma en la que refleja la vida cotidiana de su generación.

Unas pequeñas píldoras de filosofía cotidiana, sazonadas con mucha risa tonta, que nos alegrarán el día a la vez que nos harán reflexionar sobre lo absurdo y contradictorio de la naturaleza humana.

Las viñetas de humor, que en los días “gloriosos” de la prensa escriba, fueron una fuente imprescindible de risas, polémicas, crítica social y política e incluso
detonante de trascendentes debates, vuelven a estar de moda. Han saltado del papel a Instagram, donde una nueva generación de jóvenes humoristas
gráficos han encontrado su plataforma perfecta y triunfan a golpe de likes, aumentando sus seguidores exponencialmente con cada “píldora de humor”
que cuelgan.

Los nuevos humoristas gráficos también se ríen del mundo y reivindican y expresan miedos y anhelos, ahora en nombre de los jóvenes, de los milenials. Es el caso de René Merino, uno de los grandes triunfadores en Instagram. René ya era ilustrador y muralista antes de que le llegara el éxito en las redes. Trabajaba como diseñador gráfico en una empresa textil, pero en 2013, su jefe le despidió porque creyó reconocer su caricatura en una de las viñetas que hacía René en su facebook. Con una denuncia por “injurias” y la carta de despido bajo el brazo, decidió montárselo por su cuenta y dejó para siempre el trabajo asalariado convencional.

Retratos, murales, ilustraciones, clase de pinturas… ha hecho de todo pero siempre ha vivido de su arte. Sin embargo, donde más disfruta y se siente en su
elemento es con las viñetas y tiras cómicas, que le han ido dando una creciente popularidad en Instagram, donde su cuenta @rene_estamal crece sin parar.
Cada viñeta que comparte logra miles de me gusta y decenas de comentarios. También son cada vez más los que compran sus ilustraciones y láminas.
Comenzaron como una vía de escape, pero hoy son forma de expresión que va convirtiéndose en profesión. Uno de sus sueños era tener un libro y Lunwerg le
ha dado la oportunidad con Está mal, pero se puede empeorar.