Cuando hace unos meses desde Espasa nos pusieron los dientes largos con la entonces «próxima» publicación de una novela de Eva García Sáenz, autora de La saga de los longevos que tantas ganas tenía de leer pero que era una lectura que se me resistía porque siempre se cruzaban otras novelas en su camino, tuve claro que no la iba a dejar pasar.
Cuando empezó la promoción en Twitter por parte de la editorial y de la propia autora de Pasaje a Tahití con aquellas fotos en las que siempre aparecía la bonita portada de la novela, en marquesinas de bus, de cine, escaparates, la obra de una artista callejera, en un cartel aquí o allá, etc., y leí el argumento de la novela no me lo pensé ni un minuto, sabía seguro que no iba a tardar en leerla.
Además tuvimos la suerte de que Espasa nos facilitara organizar un sorteo en nuestro blog de esta novela que fue todo un éxito.
 

MIS IMPRESIONES

Pasaje a Tahiti es de esas novelas que desde las primeras páginas te envuelve, y sus personajes te cogen de la mano para hacerte disfrutar de una historia que cada vez te va atrapando más y más.En esta novela la autora ha construido de una magnifica historia, valiéndose de varias tramas que teje con maestría y que terminan confluyendo en un excelente final. Pero vamos por partes.

Me ha gustado y me ha parecido muy original la forma en que está narrada la novela a través de los tres personajes principales: Denis, Laia y Bastian.

La autora ha utilizado una complicada estructura en la se entremezclan capítulos en unos casos narrados en primera persona por los propios protagonistas del capítulo, Laia y Bastian (la mayor parte de ellos corresponden al pasado); con otros, los correspondientes a Denis (transcurren en lo que podríamos llamar presente de la historia) en los que en los que toma la palabra un narrador omnisciente, y que están relatados en tercera persona.

Los capítulos narrados en primera persona no sólo consiguen que nos impliquemos más en la historia de sus protagonistas, que los comprendamos mejor, sino que en muchos casos somos espectadores de primera mano de las mismas situaciones y experiencias, desde la perspectiva particular de cada uno de ellos, desde su punto de vista y como las vivieron, comprendiendo mejor el conjunto de la historia y enriqueciéndola.

Además la complejidad antes señalada, se acrecienta con un relato que no sigue una linea temporal cronológica, produciéndose saltos temporales constantes que muchas veces no siguen ninún orden, con lo cual podemos ser conocedores de acontecimientos antes de que sucedan, aunque en ningún momento este extremo resta interés a la novela, ya que para conocer el  definitivo final de la historia no nos quedará más remedio que llegar hasta el final de sus páginas.

Todo esto nos puede hacer pensar que nos vamos a sentir desubicados con facilidad y nos vamos a perder en la historia, más si como es el caso, transcurre en diferentes escenarios, pero no es así. Hay que reconocerle a Eva García Sáenz la habilidad con la que se desenvuelve a la hora de escribir, haciendo que todos estos cambios resulten naturales y la lectura fácil y sin complicaciones.

Quiero señalar la forma en que la autora describe los escenarios, haciendo muy sencillo imaginarte en esos lugares. En unos casos lugares europeos más urbanos como Manacor, Marsella, o París; y en otros casos en enclaves mucho más exóticos como Bahía de Ago, Raiatea o Tahití. Me ha fascinado la forma en la que me he sentido inmersa en esos escenarios.

Y a todo esto hay que unir unos personajes que no nos dejan indiferentes, unos personajes que se nos meten en la piel, con los que es imposible no empatizar, y a los que vemos crecer, evolucionar y madurar. Unos personajes, por otra parte, con sus defectos y virtudes, tan reales, tan de carne y hueso.

Y no sólo en el caso de los tres personajes que he calificado de principales, ya que tenemos todo un elenco de personajes menos protagonistas o secundarios que ayudan a crear toda la historia, que están dibujados con tanto detalle como aquellos. Unos personajes secundarios importantes, sin los que la historia no podría ser la misma, que son necesarios e imprescindibles en la novela.

Todos los personajes son excepcionales, pero para mi si hay un personaje por encima de todos es Bastián, al que considero el verdadero protagonista de la historia. Me ha enamorado y a mi modo de ver es el personaje más rico de todos los que nos vamos a encontrar en la novela. Un hombre luchador, honesto, fiel a sus ideales y sus principios, noble.

Eva ha tenido que llevar a cabo una amplia labor de documentación tanto por la historia que cuenta, un tema muy novedoso y que nunca me había encontrado en una novela, con todo lo que tiene que ver con las perlas, con su cultivo y su comercio, como por los diferentes escenarios en que se mueve, por los hechos históricos que en ella aparecen y los personajes reales (como es el caso de Paul Gauguin o Kokichi Mikimoto) que introduce en la narración de manera tan precisa que los hace partícipes de una historia que podría haber sido realidad (como es el caso de Paul Gauguin o Kokichi Mikimoto).

Eva utiliza un lenguaje sencillo, cuidado, unos capítulos no muy largos y perfectamente encabezados para que el lector se ubique fácilmente, que según los vas desgranando te dejan con ganas de seguir leyendo. No va a ser una lectura atropellada, va a ser una historia que disfrutes en todo su conjunto, en toda su complejidad  en cuanto a su estructura y en toda la sencillez a la hora leerla.

Es tanto lo que me ha transmitido y he disfrutado con ella, con su historia y sus personajes que seguro que me he dejado muchas cosas en el tintero.

Esta ha sido mi primera novela de la autora y sé que no será la última, ya que me he encontrado con además de una gran escritora, con una gran contadora de historias. No me queda más que recomendaros esta novela y a esta autora.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO

 

 

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