NUESTRA OPINIÓN …

Nada más y nada menos hace seis años que llegó a nuestras manos In vino Veritas, la primera novela de Virginia Gasull, en la que mezclaba misterio e historia y tenía a una inspectora como protagonista que se investigaba expolios contra el patrimonio. Una novela bastante alejada de Nicole, su nuevo trabajo, pero con algunos puntos en común, como que en esta ocasión también la protagonista es una mujer y que, aunque en la primera sólo era una parte de su trama, también estaba basada en hechos históricos.

Por un error administrativo Nicole Mangin recibe una carta por la que la movilizan para que se incorpore a filas en el frente en Verdun en su calidad de médico. Nicole, lejos de aclarar su condición de mujer, no se lo piensa dos veces y se incorpora al destino asignado, en una época que la mujer tenía un papel casi irrelevante en la sociedad y cuando si se hubiera sabido que era una mujer nunca hubiese sido reclutada.

Así comienza para Nicole un periplo en el que presta servicios en diferentes hospitales de campaña durante la I Guerra Mundial, en los que más de una ocasión tuvo que escuchar la frase «he pedido un oficial médico y me mandan una mujer«, hasta que, por fin, es destinada a París para poner en marcha y dirigir la Hospital Édith Cavell de París, la primera escuela francesa oficial para la formación de enfermeras, donde la sorprendería el Armisticio.

Una trama que comienza en lo más terrible de la guerra y acaba en un momento álgido, como es el armisticio.

Virginia Gasull rescata a través de las páginas de esta novela parte de la vida de una mujer olvidada por la historia, que no solo merece ser contada, sino que a la que también se le debe el reconocimiento que nunca se le ha dado por su carrera dentro de la medicina y a la labor que desarrolló durante la I Guerra Mundial. Pero Nicole Mangin no es a la única mujer a la que Virginia Gasull saca del olvido, también aparecen en esta novela enfermeras, conductoras de ambulancia, mujeres que lo dejaron todo para aportar su granito de arena durante aquellos terribles días.

Virginia Gasull nos sumerge en un relato en el que el lector es espectador en primera fila de cómo vivió el personal sanitario aquella guerra, coómo actuaban ante los grandes problemas que surgían y que nada tenía que ver que fuera una mujer el médico que atendía a los heridos. Una guerra que se «planteaba» en la retaguardia, en cómodos despachos, entre gente poderosa mientras comía o bebía, y que se encontraban muy alejados de aquellos que fueron al frente, una guerra en la que se causaron muchas bajas y daños en los hombres que fueron reclutados, pero que también tuvo sus consecuencias en la población civil.

Nicole es una novela de grandes mujeres, unas mujeres que fueron tan importantes en la I Guerra Mundial como los hombres, ya que si bien eran ellos los que iban al frente, no se puede olvidar la labor de ellas tanto en el frente como en la retaguardia. En el frente fueron en su mayoría las enfermeras y todas aquellas que tenían que ver con labores sanitarias, pero en la retaguardia también fueron importantes las que cubrieron y sacaron adelante los puestos que hasta entonces tan solo eran ocupados por hombres, aunque al finalizar la guerra, desgraciadamente, se volvió a lo de antes, retrocediendo en los avances de igualdad que las mujeres habían conseguido.

Está claro que, como he dicho, el protagonismo de esta novela lo tienen las mujeres, y que la gran protagonista es Nicole, pero no nos podemos olvidar de Dun, que tan importante fue para ella, una perra muy inteligente, que la cuidaba y la protegía, un gran personaje del que sin duda enamora.

En Nicole, la autora entreteje con maestría personajes reales con inventados, ficción y realidad, ya que si bien la historia de Nicole es cierta, así como otros muchos hechos que en ella se cuentan y personajes que aparecen, lo que hace Virginia es crear una trama con base en esos sucesos que en realidad acontecieron, una intrahistoria llena de curiosidades, de hechos desconocidos y anécdotas que están integrados en la trama perfectamente y con total naturalidad, dejando clara la gran labor de documentación que ha tenido que realizar la autora.

En conclusión, Virginia Gasull nos da a conocer, a través de las páginas de una novela basada en hechos reales, de capítulos cortos, narrada en primera persona y en la que se palpa una ingente labor de documentación, a la doctora Nicole Magine, una mujer olvidada por la historia y con una trayectoria dentro del campo de la medicina que merece ser conocida y reconocida.

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