NUESTRA OPINIÓN …

Hace muchos años que descubrí, por casualidad, a Camilla Läckberg. Fue uno de esos veranos en los que das una vuelta por la librería buscando lectura para las vacaciones y encuentras un título te llama la atención: La princesa de hielo. Luego poco a poco fui dando cuenta de las siguientes entregas de la saga hasta que la abandoné. Después de mucho tiempo sin leer a esta escritora quizás había llegado el momento de volver a ella y Mujeres que no perdonan era una buena oportunidad, ya que esta novela nada tenía que ver con aquellas otras en las que quedé un poco cansada de su protagonista, aunque fuesen muy entretenidas.

En Mujeres que no perdonan nos encontramos a tres mujeres, Ingrid, Victoria y Birgitta que, en principio, nada tienen que ver. Ingrid era una exitosa periodista que dejó su carrera cuando su marido ocupó un puesto de responsabilidad; Victoria es una joven rusa que huye de su pasado y piensa que puede empezar una vida distinta en Suecia; y Birgitta es una maestra a punto de jubilarse a la que acaban de diagnosticar cáncer.

Pero pronto descubriremos que sus vidas sí tienen un punto común. De una manera u otra, todas ellas son ninguneadas y sometidas por sus maridos, y han llegado a un punto que están decididas a acabar con esta forma de vida y tomar las riendas.

En Mujeres que no perdonan, Camilla Läckberg afronta uno de los problemas que hasta hace poco ha estado más silenciado pero, también, en el que la sociedad actual busca mayor concienciación: la violencia de género en el entorno del hogar. Sus formas pueden ser muy distintas, sus víctimas también, y nada tiene que ver el estatus social, el tipo de sociedad o el país en el que se dé, es una lacra enormemente extendida.

Aunque la autora no se queda solamente en la violencia de género en el entorno del hogar, ya que aprovecha la historia de una de estas tres mujeres para poner de manifiesto las agresiones y el acoso sexual al que son sometidas muchas mujeres en otros ámbitos de su vida y que dio lugar al movimiento «Me Too».

Camilla Läckberg crea unos personajes muy redondos y creíbles para narrarnos tres historias a las que no les falta realismo, y que se van alternando a través de capítulos muy cortos que dan a la lectura mucho ritmo y agilidad. Una trama a la que el lector queda pegado y que cuando se quiere dar cuenta ha llegado al final de la novela. Una novela que sin duda nos va a proporcionar un par de horas o poco más de entretenimiento, ya que es muy corta, en la que Camilla Läckberg no defrauda a sus lectores. Ha sido un buen reencuentro con la autora.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO