Capitán Swing, marzo 2022

Mi historia de Emmeline Pankhurst, líder del movimiento sufragista y una de las personas más importantes del siglo XX, con prólogo y traducción de Gloria Fortún.

La sufragista británica que llevó el movimiento a la victoria cuenta su historia de activismo incansable en unas inolvidables memorias. Pankhurst creció muy consciente de la actitud predominante en su época: los hombres eran considerados superiores a las mujeres. Con solo catorce años asistió a su primera reunión por el sufragio femenino. A lo largo de su carrera soportó la humillación, la prisión y la reiterada frustración de sus objetivos por parte de los hombres que ostentaban el poder, pero ascendió hasta convertirse en una luz guía del movimiento sufragista. Escrita al comienzo de la Primera Guerra Mundial y notable por sus descripciones del sistema penitenciario británico, Mi historia es un documento invaluable de una vida dedicada a los demás, de un momento histórico en el que un grupo oprimido se levantó para defender la más simple de las demandas: la igualdad. Pankhurst desarrolló un estilo de protesta de confrontación que haría que ella y sus seguidoras fueran arrestadas muchas veces antes de que finalmente todas las mujeres mayores de veintiún años obtuvieran el derecho al voto. En 1927 se postularía para el Parlamento. Contada en sus propias palabras, esta es la historia de la organización e indignación, las penurias y las huelgas de hambre de Pankhurst y su obstinada determinación de desmantelar los numerosos obstáculos diseñados para impedir que ella y todas las mujeres reclamasen su libertad. Mi historia es un registro de la incansable lucha de una mujer por el bien de muchas otras.

Emmeline Pankhurst. Activista política británica y líder del movimiento sufragista que consiguió el derecho al voto para las mujeres en Gran Bretaña. Fundó en 1903 la Unión Social y Política de las Mujeres (WSPU, por sus siglas en inglés), una organización sufragista formada únicamente por mujeres, afín al Partido Laborista pero que se identificaba como independiente y en constante oposición a los partidos políticos. Sus integrantes, conocidas como suffragettes, defendían el uso de tácticas como el sabotaje, las pintadas, el incendio de comercios y establecimientos públicos o los ataques a oficiales de policía y a los domicilios privados de destacados miembros del Gobierno y del Parlamento. En 1879 se casó con Richard Pankhurst, un abogado veinticuatro años mayor que ella y conocido por su firme apoyo al derecho de las mujeres al voto, con quien tuvo cinco hijos. Su marido secundaba sus actividades y juntos fundaron la Liga para el Sufragio Femenino, que abogaba por el voto tanto para las mujeres casadas como para las solteras. Cuando la organización se disolvió, Pankhurst intentó unirse al Partido Laborista pero fue inicialmente rechazada por ser mujer, lo que le llevó a fundar la WSPU. Tanto ella como sus hijas y otras activistas fueron sentenciadas repetidamente a prisión, donde realizaban huelgas de hambre para asegurar mejores condiciones. En 1999, la revista Time nombró a Pankhurst como una de las cien personas más importantes del siglo xx.