Suma de letras, marzo 2021

Los mejores años de Kiley Reid, ha sido la novela revelación de una autora joven norteamericana que hace un retrato certero e irónico de las élites privilegiadas, la diferencia de clases y el racismo cotidiano. Elegida como la novela del año por The Times, Elle, Glamour y la BBC; se ha catapultado a lo más alto de las listas de los más vendidos a ambos lados del Atlántico; ha sido nominada al premio Man Booker y ya hay una adaptación cinematográfica en camino.

Los mejores años, primera novela de Kiley Reid, ha logrado un éxito asombroso: los derechos de traducción se cedieron a veintiún países, ha vendido más de medio millón de ejemplares en lengua inglesa y ya hay una adaptación cinematográfica en camino. Ha sido nominada al premio Man Booker; finalista del prestigioso premio Young Lions de la Biblioteca Pública de Nueva York; elegida como novela del año por The Times, Stylist, Elle, Glamour y la BBC; e incluida entre la selección de libros destacados de publicaciones como The New York Times, USA Today, Vogue, Elle, Marie Claire, O, The Oprah Magazine,
People, Glamour, Psychologies, Cosmopolitan, Vulture, Book Riot, Kirkus Reviews y Bookish, entre muchos otros.

Lo que comienza siendo la novela sobre una millennial en busca de su futuro que se ve inmersa en una situación racista acaba siendo la mordaz sátira de quien se divierte arrancándole las máscaras a esos liberales bienintencionados que se congratulan por tener un invitado negro a la mesa. Algo que nos trae ecos de un clásico tan ácido y brillante como Adivina quién viene a cenar, la película basada en el guion de William Rose que protagonizaron Sidney Poitier, Katherine Hepburn y Spencer Tracy.

Sin embargo, Kiley Reid va aún más allá y mete el dedo en la llaga al dibujar unos personajes que, en su intento de no parecer racistas ni clasistas, se comportan como adalides de una causa que muchas veces no entienden. Nos habla del tipo de buenismo que acaba por discriminar haciendo de una raza, de un género o de una clase, un todo, sin pensar que cada persona es diferente. Se trata de una idea de salvación que, según los prejuicios del que se erige como «maestro», a menudo acaba en un intento de transformación del otro.

No obstante, la obsesión por la raza y el fetichismo racial que tienen los blancos no son para nada la única punta de lanza de esta novela fresca y atrevida. Otras virtudes de Los mejores años son, por ejemplo, los momentos en los que centra su mirada en los privilegiados con dinero que se desmarcan de otros a los que califican de «ostentosos» o «esnobs»; sus creencias en torno a la meritocracia y los buenos valores; y ese discurso de los que pretenden hacer ver a
quienes tienen menos que ellos que también saben «comprar barato» e igualarse a las clases menos adineradas. En este engranaje, Reid sabe además entretejer inteligentemente otras reflexiones sobre el matrimonio, el amor entre personas de diferentes edades, la amistad, los prejuicios sexistas y, sobre todo,
la maternidad, que acaba en el ojo del huracán de algunas críticas acertadísimas.

Kiley Reid (1987, California) se formó en el Taller de Escritores de Iowa, donde se le otorgó la beca Truman Capote y enseñó escritura creativa enfocada en temas raciales y de diferencia de clases. Sus relatos han sido publicados en Plowshares, December, New South y Lumina. Vive actualmente en Filadelfia.