Planeta, marzo 2021

Territorio Negro de Manuel Marlasca y Luis Rendueles, los crímenes españoles más famosos sorprendentes del Siglo XXI.

Un homenaje al compromiso y la profesionalidad de los encargados de echar en guante a los criminales, que cuentan hoy con herramientas nunca vistas.

Los distintos tipos de asesinos son un buen indicador de los problemas de cada sociedad y reflejan nuevas realidades criminales: jóvenes criminales que cuentan su asesinato en directo por WhatsApp; mujeres que traman su delito sin mancharse las manos; homicidas que se apoyan en la tecnología para salir
impunes. Los crímenes, sus autores, sus métodos y sus motivos revelan lo que anda mal ajustado en una sociedad y forman el retrato de las zonas de sombra de un país.

Las personas capaces de asesinar a sus propios hijos, los asesinos de mujeres, los que matan a un ser humano para robarle algo de dinero, los psicópatas, los asesinos en serie, los que pagan a terceros para que eliminen a quien les estorba… Todos esos también son seres humanos y viven entre nosotros. Manuel Marlasca y Luis Rendueles, dos veteranos y prestigiosos cronistas del género negro, han recopilado en este libro trece casos de entre los que se han venido ocupando en los últimos años y que más les han llamado la atención. Algunos, como el de los hijos de José Bretón o el del niño Gabriel Cruz, han tenido un gran eco mediático. Otros son poco o nada conocidos.

Territorio negro está entre el ensayo y el libro de relatos. Pues si cada uno de sus capítulos en una historia en sí mismo, un relato detectivesco con su suspense, su desarrollo siguiendo la investigación policial y su desenlace, el conjunto ofrece frecuentes ocasiones para la reflexión sobre la condición humana y la sociedad en que vivimos. El libro es una suerte de paseo –inquietante, desasosegante en ocasiones, espeluznante por momentos- por la cara oscura de un país. Una primera conclusión es que ya no se mata como antes; los asesinos han cambiado, igual que los investigadores y sus técnicas. Si bien los móviles han variado poco, Se mata por celos, por dinero, por interés o pragmatismo o por simple locura: la amplia gama de las pasiones humanas.

Otra gran diferencia es que en el siglo XXI han entrado también las mujeres como protagonistas. A veces como asesinas, otras como policías, investigadoras o científicas, capaces de resolver los sucesos más atroces.