LOS AMANTES DE HIROSHIMA – Toni Hill

LOS AMANTES DE HIROSHIMA – Toni Hill

NUESTRA OPINIÓN …

Desde que descubrí al Inspector Salgado en «El verano de los juguetes muertos» he esperado con ansia cada una de las entregas que componían esta saga, y sobre todo la última Los amantes de Hirosima que se ha hecho esperar más de lo que en un principio pensábamos.
Para esta tercera entrega hemos tenido que esperar más de un año, y eso que parecía que cada verano Toni Hill nos iba a regalar para las vacaciones la continuación de las aventuras de Hector Salgado.

Ahora parece que Salgado se va a tomar unas vacaciones y nos quedaremos por una buena temporada con ganas de retomar las aventuras de este Inspector argentino, que tan buenos ratos de lectura me ha proporcionado.

Toni Hill cerraba su anterior novela Los buenos suicidas, como ya sucediera con la primera, con un capítulo final que nos dejaba con un «no me lo puedo creer», «no ahora no, esto no puede quedar así», «hasta cuando voy a tener que esperar para continuar sabiendo»,  dando un paso más en el caso de la desaparición de Ruth, un tema que volvía a acompañarnos durante toda la novela y que otra vez quedaba sin resolver, y sobre el que el autor daba aquella pincelada para crear ese deseo de más, de saber que fue lo que en realidad le sucedió a la ex-mujer del Inspector Salgado, de la llegada de la nueva novela, algo que al final se demoró más de lo que nos habría gustado.En Los amantes de Hiroshima, como ya sucedió en sus anteriores novelas, acompañando a la investigación que por su cuenta sigue Salgado sobre la extraña desaparición de su esposa, y en la que en Los buenos suicidas le echó una mano Leire Castro (y de la que en esta entrega tampoco se puede abstraer), Salgado y su equipo van a tratar de esclarecer que hay tras el hallazgo de los cadáveres de dos jóvenes amantes en una casa abandonada y la puesta en escena que en ella encuentran.

Aunque el tema de la desaparición de Ruth Valldaura nos ha ido acompañando a los largo de las tres novelas de la saga, en cada una de ellas se han ido investigando también otros casos policiales que han tenido su principio y su fin.

En esta novela no será distinto. Además del caso que se investiga en Los amantes de Hiroshima y que como en todas ellas queda resuelto, Toni Hill nos da las claves y cierra completamente lo que sucedió en el caso de Ruth y quedan esclarecidos todos los extremos que han ido surgiendo a lo largo de toda la investigación.

Debido al peso que tiene en las tres novelas la desaparición de la ex de Héctor Salgado, yo aconsejo que se lean las tres novelas y se haga por orden.

En Los amantes de Hiroshima, Toni Hill elabora una trama bien urdida, compleja, una concienzuda investigación policial en la que se va tirando del hilo y lo que en un principio puede parecer claro, pasa a requerir otro análisis, quizás dejarse llevar por ese instinto de buen policía, estar atento a ese detalle que parece que se escapa, para componer la escena global del crimen. El autor nos hace partícipes de esa investigación y sabe «jugar» con nosotros para que dudemos de unos y de otros como posibles culpables, como sucede al equipo policial, y no será hasta el final que empiecen a encajar las piezas, que todo empiece a tener sentido y a esclarecerse, resultando un cuadro posiblemente muy distinto al que hemos tenido en mente, pero igual de lógico y creíble.

Además Toni Hill viste todas sus novelas de un aire de «normalidad». Todos los personajes que aparecen pueden ser perfectamente personas que viven en nuestra sociedad, aunque nos neguemos a reconocerlos, los protagonistas viven unas vidas normales (todo lo normales que pueden ser debido a su trabajo), y además nos pinta unos escenarios habituales por los que podemos transitar cada día.

No sólo vamos a pasear y vivir las calles de Barcelona, en esos días la ciudad, como otras de España, está en plena efervescencia del 15M y las manifestaciones de indignados, y por tanto vamos a ser testigos del ambiente que se vive, dando paso a algo también habitual en las novelas de Toni Hill: todas ellas van salpicadas de crítica social, todas hacen referencia a los temas que vive la sociedad (los desahucios, la corrupción, la crisis, el robo de bebés, etc.), lo que las dota de esa normalidad a que he hecho referencia y que tanto me gusta.

En cuanto a los personajes vemos que los que ya son habituales siguen evolucionando, van cambiando, en lo personal tienen que tomar decisiones que años antes ni se hubiesen planteado, y hasta en algunos casos ellos mismos se dan cuenta de su propia transformación. Me gusta este inspector argentino cuyo único vicio es el tabaco. Ya desde las primeras páginas de El verano de los juguetes muertos caí en sus redes, aunque echo de menos ese acento argentino que tenía recién llegado de su viaje a Argentina y que ha vuelto a ir perdiendo con el tiempo y que sólo recupera en contadas ocasiones, demasiado pocas para mi gusto.

En cuanto a los nuevos personajes tienen unas personalidades muy bien definidas, muy diferentes entre si, y en algunos casos bastante complejas.

Otro de los aspectos que me ha gustado de la novela es ver que Toni Hill se ha atrevido a ir más allá creando una estructura más compleja que otras veces, pero que a la vez no complica seguir la trama, ya que junto con las dos investigaciones que se llevan a cabo durante toda la novela, nos vamos a encontrar que al inicio de cada una de las cinco partes de las que está compuesta, nos presenta un capítulo de lo que nos imaginamos es una investigación en la que Salgado y Leire son los protagonistas y de la que poco vamos a saber más que los dos se han puesto de acuerdo en lo que van a declarar y que parece que no se va a ajustar totalmente a la realidad.

Este planteamiento que ha creado no es solamente complejo por lo expuesto en el párrafo anterior, sino que además en la investigación de la muerte de los jóvenes va introduciendo flashes del pasado, de como sucedieron los hechos para que podamos comprender mejor la historia y ese capítulo inicial de cada parte es como si nos llevara al «futuro» de la novela, algo que pasará una vez esclarecidos los casos.

Con un lenguaje claro, sencillo, directo, unos capítulos cortos que se interrumpen en el momento preciso, la alternancia de investigaciones, los personajes y escenarios cercanos, Toni Hill crea una novela que nos tendrá absortos desde la primera a la última de sus páginas, de las de «un capítulo más», que nos quitará horas de sueño e intentaremos encontrar cualquier momento para continuar leyendo y posiblemente, si vamos en transporte público, tendremos que ir atentos o nos pasaremos de parada.

Aunque en esta última novela todo ha quedado cerrado y bien cerrado, tengo la esperanza de que el Inspector Salgado sólo se haya ido de vacaciones y pronto, aunque no sea tan pronto, podamos volver a disfrutar de sus investigaciones.

 
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16 comentarios en “LOS AMANTES DE HIROSHIMA – Toni Hill”

  1. Leí el primero y tengo los dos siguientes esperando y ahora, con tus reseñas, me dan ganas de retomarlos ya porque recuerdo que me pasó lo mismo que a ti, que cuando finalizó el primero me quedé a un paso del desquiciamiento al ver cómo terminaba.

    Un beso.

  2. A mí me encantó estos libros. Me hizo disfrutar mucho y me lo pasé muy bien y la verdad es que yo también los recomiendo. Creo que construye un argumento muy bien tejido con sucesos que se vuelven a retomar más adelante. Vamos, que yo las disfruté. Besos

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