Cuando me enteré de la nueva novela de este autor no tuve dudas, sabía que iba a ser mía y que estaría entre mis próximas lecturas pero cuando leí el argumento y, sobre todo, cuando vi el título y portada lo tuve totalmente claro.
Una portada llamativa, un título que dice mucho y poco a la vez y un argumento que deja muchas dudas sobre lo que realmente vas a encontrar en el libro, y es que como el propio autor dice: “de qué trata es lo de menos, porque hay historias que no pueden resumirse en unas líneas”. Y es cierto, porque el libro cuenta muchas historias, habla de muchos sentimientos cuya único hilo común es la mentira o la falta de verdad que usamos todos en alguna ocasión.

MIS IMPRESIONES

Como ya he dicho este libro me llamó la atención desde el principio. Mi primera experiencia con el autor no fue buenísima pero tampoco mala. Con “El bolígrafo de gel verde” recuerdo un libro que no me dejó indiferente, uno de esos libros que cuando pasan los días les sigues dando vueltas a lo que has leído y eso en cierto modo me gustó. Me gustó que no fuera un libro más sino que si bien durante su lectura no podía decir que estuviera enganchada o que me estuviera encantando con el tiempo puedo apreciar que es un libro que me gustó por la sensación que me dejó.

Pues bien, después de eso, esperaba con “Lo que encontré bajo el sofá” algo parecido y cuando leí su argumento presentí que me lo iba a encontrar y así fue. Con esta segunda novela he estado más enganchada, puedo decir que me ha gustado bastante la historia y que una vez más una vez acabado el libro le das unas cuantas vueltas a lo que has leído. Además, como siempre voy leyendo a trozos porque aprovecho en el transporte público, me ha dado tiempo a ir digiriéndolo poco a poco según iba avanzando en su lectura.
El libro está dividido en cuatro partes: una primera que nos sitúa un poco en las historias que vamos a ver desarrolladas a lo largo del libro, la segunda en la que empezamos a intuir los problemas y situaciones que van a vivir esos personajes presentados en la primera parte, la tercera y más amplia en la que encontraremos el desarrollo de los acontecimientos principales de la novela y cómo afrontan los personajes cada una de las situaciones difíciles que se les plantean y la cuarta en la que podríamos decir que es el desenlace de cada una de esas historias.
Esto es algo de lo que también te das cuenta una vez finalizada la lectura de la novela, ya que durante su transcurso podemos disfrutar de una lectura continuada en la que no veremos estas diferencias entre partes más que por las propias marcas del autor.
En cuanto a las historias, se van entremezclando algunas de ellas, como ya he dicho antes. Tenemos una clara historia principal en la que conoceremos bastante bien a los personajes, a sus familias, amigos y todas las circunstancias que les rodean pero también tendremos otras historias que si bien están relacionadas con los personajes principales de una u otra manera tienen un claro segundo plano, aunque todas juegan un papel importante y tendrán relación en la manera de actuar de nuestros protagonistas.
Una de la cosas que más me ha llamado la atención de esta novela es que aparte de la trama principal y las secundarias de las que acabo de hablar, durante en libro, en varias ocasiones, podemos leer retazos de otras historias, unas pocas líneas de cada una, en las que no se indaga pero de las que a lo largo del libro veremos su transcurso, siempre de la misma manera, unas pocas líneas, que nos indican cómo se va desarrollando la vida de estas pequeñas historias. Unas historias no tienen demasiada relevancia pero si podemos decir que aportan algo a la principal y que dan un toque fresco a la novela. A mí personalmente me ha recordado la forma que Marian Keyes utilizó en “La estrella más brillante”.

 

En cuanto al lugar donde transcurre la historia está a caballo entre Madrid y Toledo aunque la mayor parte sucede en las calles de Toledo y alrededores. Y ésta es otra de las cosas que más me ha gustado. El autor da una descripción de Toledo muy detallada, aportando leyendas de una manera muy acertada y dando al lector una perfecta sensación de que estás haciendo una visita guiada por sus calles. Si conocéis Toledo lo disfrutaréis y si no, os darán ganas de conocerlo.
En cuanto a los personajes tenemos dos principales: Alicia, una mujer casada y con una niña que vive en Madrid pero que se traslada a Toledo con su hija, a casa de su tía, para hacer una sustitución en un colegio. Cuando se traslada nada podrá presagiar que su vida cambiará entre esas calles, que la atraparán, que vivirá cosas que nunca ha vivido y que al final tendrá que esconder sus propios secretos también debajo del sofá.
Marcos es el otro protagonista principal. Es policía en Toledo y está decidido a tomarse la justicia por su mano en muchas ocasiones. Y aquí es donde entra en juego el tema principal de la novela leído entre líneas: la mentira y la corrupción. Como él mismo dice a lo largo del libro: “Todos somos corruptos en nuestra medida, a nuestro nivel, dentro de nuestra posibilidades”. Una frase que cualquiera diría que no es cierta, pero que con los ejemplos que va dando a lo largo de libro, creo que nadie puede dudar de que es difícil quedar libre de ella. Es una frase que me gustó mucho por el impacto que tiene y que cualquiera puede negarlo ante ella para después tener que reconocer que claro que puede ser así.
Parte de la novela es una clara denuncia a la corrupción, pero no de forma clara. En ningún momento nos vamos a encontrar en una discusión política ni nada parecido, es algo que se deja entrever pero de lo que no habla claramente y sobre todo está perfectamente integrado en la historia. Me ha gustado mucho la manera en que el autor toca este tema, su forma de tratarlo y sobre todo de hablar de él de manera tan clara pero sin hacerlo explícitamente. El propio autor dice al comienzo del libro que todos los hechos relatados son completamente ficticios y que el autor no se hace responsable de las opiniones de sus personajes y es que en más de una ocasión nos podemos plantear (y, en otras, lo sabemos perfectamente) que esto existe de verdad.
Finalmente, nos vamos a encontrar con otra historia, también relacionada con los personajes principales, en la que sin darnos cuenta hemos ahondado a lo largo de la novela, que tendrá relación con el pasado de Marcos, y que encontrará su resolución al final, explicada con todo lujo de detalles.

Después de todo esto creo que ha quedado claro que es una novela difícil de explicar, que trata de muchas cosas al alcance de cualquiera de nosotros y de temas que están en plena actualidad. Una novela escrita con mucho acierto ya que sin ser una novela especialmente extensa logra resumir en ella muchas vivencias, situaciones y sentimientos y hace de ella un libro de fácil lectura, ágil, entretenida, interesante y llena de detalles y, sobre todo, que aun siendo una novela que podríamos calificar de “triste” logra dejarte con un buen sabor de boca.