NUESTRA OPINIÓN… 

Las hijas del capitán de María Dueñas es la historia de tres jóvenes españolas que llegan a una gran ciudad en la que se sienten perdidas pero donde lucharán con todas sus fuerzas para encontrar su camino, la historia de unas mujeres que se resisten a ser las marionetas del destino y que pelean por conseguir sus sueños.

Victoria, Mona y Luz Arenas nunca quisieron abandonar su vida en España y viajar a Nueva York, donde su padre, después de haber dado muchos tumbos, decide instalarse y abrir una casa de comidas. A ellas nada se les ha perdido allí.

Poco después de la llegada de las hermanas con su madre a Nueva York, su padre sufre un accidente y muere.

Aunque si pudieran lo primero que harían sería volverse a España, no les queda otra que intentar tomar decisiones y las riendas de su vida, y parece que su única salida es intentar sacar adelante el negocio que abrió su padre mientras se resuelven las cosas.

Una novela en la que se muestra el desarraigo de todas estas personas que llegaron a un país desconocido, la solidaridad existente entre las gentes de la colonia de emigrantes, la unión que existía entre ellos y cómo todos hacían piña ante las adversidades.

María Dueñas nos llevará a los lugares emblemáticos por los que discurría la vida de la colonia española, nos mostrará cómo era su día a día, cómo era su vida allí, cómo luchaban trabajando jornadas interminables buscando una vida mejor. Porque fueron muchos los españoles, aunque no los únicos, que cruzaron el charco buscando una vida mejor que no siempre era posible alcanzar pero que, en cualquier caso, siempre requería mucho esfuerzo y sacrificio.

La autora consigue una ambientación espléndida, creando un escenario que es pieza fundamental de la novela.

A pesar de que la novela transcurre por diversos escenarios de Nueva York, la mayor parte se desarrolla alrededor de la calle Catorce, sumergiéndonos a través de sus personajes, en el mundo de la colonia emigrante española en la Nueva York de los años 30; recorreremos sus calles, nos adentraremos en sus negocios, visitaremos sus locales, muchos de ellos reales como La Nacional, La Bilbaina, El Chorrito o Casa Victoria, que aun existen o existieron.

Los personajes de esta novela son otro gran activo de la misma, estando todos ellos muy bien dibujados, además de representar un amplio abanico de personas que se movían por esos escenarios. Además, María Dueñas tiene la habilidad de mezclar con toda naturalidad, personajes de ficción con personajes reales como Xavier Cugat o el Conde de Covadonga, sobre cuya vida me he quedado con ganas de más.

De la lectura de esta novela queda claro que María Dueñas ha realizado una ingente labor de documentación para, girando alrededor Las hijas del Capitán, escribir la historia de todos aquellos españoles que, huyendo de la miseria y con escasa cualificación profesional, llegaron a un territorio hostil donde poder ser contratados; la vida de unas gentes a las que tanto pesaba el desarraigo, una melancolía permanente, un trabajo ingrato y el desconocimiento del idioma del lugar al que llegaban, y que les hacía cobijarse entre los que llegaron en unas condiciones parecidas a las suyas y formaron colonias como la conocida como Little Spain.

Sin ninguna duda recomiendo la lectura de Las hijas del capitán, una novela que me ha tenido pegada a sus páginas, con la que he disfrutado, me ha entretenido, y he averiguado cosas que desconocía totalmente y que han picado mi curiosidad.

FICHA DEL LIBRO
FRAGMENTO


 

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