Debate, abril 2021

1000 Años de alegrías y penas, las esperadas memorias de Ai Weiwei, uno de los artistas y activistas vivos más importantes del mundo, se publicarán en español el 4 de noviembre por la editorial Debate.

La editorial Debate, perteneciente a Penguin Random House Grupo Editorial, publicará en español el 4 de noviembre de 2021 las esperadas memorias de Ai Weiwei. Tituladas 1000 años de alegrías y penas, la publicación supone un verdadero acontecimiento editorial que se dará de forma simultánea en trece idiomas distintos. El propio Ai Weiwei ha desvelado hoy la portada en redes sociales, diseñada por él mismo.

La edición de Debate de 1000 años de alegrías y penas será en tapa dura y en formato digital, y Penguin Random House Audio publicará simultáneamente el audiolibro.

Sobre la obra, el propio artista ha declarado: «La idea de este libro se me ocurrió durante los ochenta y un días que estuve detenido en secreto por el gobierno chino en 2011». «Durante esas largas semanas, pensé a menudo en mi padre, un poeta que había sido exiliado durante la campaña antiderechista de Mao Zedong. Me di cuenta de lo poco que sabía sobre mi padre y de lo mucho que lamentaba la brecha insalvable que nos separaba. No quería que mi hijo sufriera el mismo pesar. Resolví que, si me liberaban, escribiría sobre mi padre y le contaría a mi hijo desde la más profunda honestidad quién soy, qué significa vivir, por qué la libertad es tan preciosa y por qué la autocracia teme al arte».

En 1000 años de alegrías y penas Ai Weiwei nos ofrece un asombroso retrato de la China de los últimos cien años, al tiempo que ilumina su proceso artístico. Weiwei explora los orígenes de su excepcional creatividad y de sus apasionadas convicciones políticas, y revela con fuerza la historia de su padre, Ai Qing, íntimo de Mao Zedong y el poeta chino más influyente del siglo XX. Durante la Revolución Cultural China, Ai Qing fue tachado de derechista y condenado a trabajos forzados. Toda la familia, incluido Ai Weiwei, fue desterrada a una zona remota y desolada del país conocida como «la pequeña Siberia». En sus memorias, Weiwei describe su infancia en el exilio y la difícil decisión de abandonar a su familia para estudiar arte en Estados Unidos, donde se hizo amigo de Allen Ginsberg y se inspiró en Marcel Duchamp y Andy Warhol. Con una prosa sencilla pero brillante, Weiwei detalla sin tapujos su regreso a China y su ascenso de artista desconocido a superestrella del mundo del arte y activista internacional de los derechos humanos, y nos explica cómo su obra ha sido moldeada por vivir bajo un régimen totalitario.

Las esculturas e instalaciones de Ai Weiwei han sido admiradas por millones de personas en todo el mundo, y sus logros arquitectónicos incluyen la ayuda en el diseño del icónico Estadio Nacional de Pekín, El Nido del Pájaro. Su activismo político le ha convertido durante mucho tiempo en un objetivo de las autoridades chinas, culminando con unos meses de detención secreta sin cargos en 2011. Ambiciosas e íntimas a la vez, 1000 años de alegrías y penas  son unas memorias que demuestran un profundo conocimiento de las innumerables fuerzas que han moldeado a la China moderna y sirve como oportuno recordatorio de la urgente necesidad de proteger la libertad de expresión.

Ai Weiwei nació en Beijing en 1957. Vivió en Estados Unidos a principios de la década de los ochenta, regresó a Beijing en 1993 y reside en Europa desde 2015. Ai Weiwei es un artista que defiende los derechos humanos y la libertad de expresión. Es muy activo en redes sociales y su trabajo ha sido exhibido en prácticamente todo el mundo. Sus exposiciones de arte incluyen «Fairytale» en documenta XIIi, Kassel (2007), «Sunflower Seeds» en la Tate Modern de Londres (2010), «Evidence» en el museo Martin Gropius Bau de Berlín (2014), «Ai Weiwei» en la Royal Academy of Art de Londres (2015), «Quizás, Quizás no» en el Museo de Israel en Jerusalén (2017), «Ai Weiwei sobre porcelana» en el museo Sakip Sabanci de Estambul (2017), «Good Fences Make Good Neighbors» en Nueva York (2017-2018), «Raíz» en el OCA de São Paulo (2018) y «Circa.20: 20» en Londres (2020). De entre sus largometrajes destacan Human Flow (2017) y Coronation (2020). Ai Weiwei ha recibido varios premios, incluido el Premio Václav Havel a la Disidencia Creativa de la Fundación de Derechos Humanos (2012) y el Premio Embajador de Conciencia de Amnistía Internacional (2015).