Caligrama, julio 2019

La voz en mi cabeza de Rosa Cristina Rois Gnecco reúne en un libro sus reflexiones sobre la condición humana y dialoga con ella misma y con el mundo a través de la prosa poética.

La editorial Caligrama publica La voz en mi cabeza. A través de escritos en prosa poética, la autora analiza y habla sobre el miedo, los sueños y el amor. El deseo es compartir con el lector sus pensamientos y lanzar preguntas para que los demás puedan jugar a conocerse mejor. ¿No es existir ya un desafío? ¿Para qué estamos aquí entonces? ¿Te reconoces tú en este mundo? ¿Reconoces tu voz? ¿La has escuchado?

El libro habla también de los silencios, esos que se crean cuando por temor intentamos esconder las ideas que nos habitan. La obra habla de darnos la oportunidad de escucharnos y de seguir adelante sin temer a lo que la vida nos depara ni a sus contratiempos. «Antes de recorrer otro camino, quiero imaginar cómo será: si hay muchas flores en él, si el cielo es más azul que el de ahora y si habrá luna nueva para renovar mis intenciones», escribe. El olvido, la mentira y la verdad, la felicidad y el tiempo están muy bien reflejados en cada texto. «La ausencia y su quejosa pesadumbre revelan aún la finitud de mi mundo. Necesito otro café».

La prosa utilizada es cercana. Las palabras abrazan al lector perdido o confundido y lo orienta hacia una realidad de oportunidades y esperanza. La escritora trabaja bien la musicalidad y da rienda suelta a sus pasiones dando uso de sobradas virtudes literarias. No solo escribe sobre lo que ve sino que, aún más difícil, desgrana lo que no ve pero imagina. Así, el futuro o lo que nunca llegó a suceder se leen como algo cierto o sabido. La belleza es rotunda en las páginas de La voz en mi cabeza.

Rosa Cristina Rois Gnecco, natural de Valledupar (Colombia). Ha vivido en Estados Unidos y Australia, país en el que ahora reside. Para esta periodista e investigadora, su vocación por las letras surge cuando su desmedido interés por la condición humana la llevó a cuestionar su propia existencia.