NUESTRA OPINIÓN …

Muy esperada era La Nena, la nueva entrega de Carmen Mola, la última novela de la trilogía protagonizada por la inspectora Elena Blanco.

Carmen Mola hizo una de esas cosas que pocas veces ocurren, pasar del anonimato total al éxito con una única novela, La novia gitana. Ella misma se puso el listón muy alto para la siguiente, La red púrpura, que, aunque tuvo comentarios de todo tipo (a pesar de que a nosotras nos encantó), lo cierto es que mantuvo el nivel y que no hizo más que afianzar un público que esperaba expectante el cierre de la trilogía que ha llegado con La nena, aunque parecía que con la novela anterior quedaba todo más que cerrado y a todos nos picaba la curiosidad sobre qué iba a suceder en esta tercera entrega.

Bien es cierto que todas las novelas de esta trilogía se pueden leer por separado ya que son autoconcluyentes, quizá en esta es en la que tiene más sentido hacerlo ya que, aunque los personajes continúan y es bueno tener la lectura de los anteriores para entender sus comportamientos y sus historias, en La nena nos vamos a encontrar una novela aislada totalmente de las anteriores, una novela que quizá habría incluido más como parte de una saga en la que se comparten personajes que como de una trilogía.

Pero vayamos al grano, en este caso nos vamos a encontrar con el fin de año chino que se celebra en las calles de Lavapiés y al que Chesca decide acudir para darse una vuelta y, contra lo que podríamos presagiar de un personaje como este, Chesca es secuestrada. No será hasta el día siguiente, cuando falte a su puesto de trabajo y a otra serie de compromisos, cuando el equipo de la BAC se entere y dé la voz de alarma de que algo le ha tenido que pasar.

En medio de todo esto, la inspectora Elena Blanco ya ha dejado el cuerpo pero, su amistad con la desaparecida y un casual encuentro harán que vuelva a las filas de manera temporal para ayudar a todo el equipo a encontrar a su compañera. Un equipo que ha añadido un componente: Reyes Rentero, la sobrina del comisario. Un personaje que querrá dejar claro desde el principio que está allí por algo más que por enchufe y que está dispuesta a ayudar como la que más, un personaje que cae bien desde el principio por la sinceridad que tiene, el arrojo y la valentía de mostrarse tal cuál es, sin tapujos, y que nos muestra una realidad que al menos yo desconocía: el género fluido.

Toda la BAC vivirá una investigación contrarreloj por encontrar a Chesca, por seguir las pistas que poco a poco van encontrando y que en algún caso llevarán a hurgar en la vida personal de sus propios compañeros de comisaría. Por otro lado, tendremos la historia desde el punto de vista de Chesca, la que ella personalmente está viviendo, su lucha por sobrevivir y una serie de flashback al pasado que nos ayudarán a comprender el porqué de ciertas cosas que iremos descubriendo a lo largo de la novela.

No quiero decir mucho más para no desvelar nada. Con La nena Carmen Mola vuelve a sorprendernos, nos muestra de nuevo el peor lado del ser humano, ese rencor que se puede acumular con los años y salir en el momento menos pensado, ese dolor que se lleva oculto en muchas ocasiones y que nos puede encaminar a realizar determinados actos en contra de lo que cualquiera de los que nos conocen pudieran pensar, a atravesar límites insospechados.

Carmen Mola vuelve a hacer que imagines peores escenas de las que realmente está detallando, sin caer en el morbo pero sí con la suficiente nitidez como para que «sientas» esos olores, esa oscuridad, esa claustrofobia en muchos casos que emanan  las páginas de la novela.

La nena me ha durando literalmente en las manos tres días y es que cuando empiezas no puedes parar. Un thriller duro, cruel, muy extremo en ocasiones, en el que Carmen Mola no se achanta a la hora de afrontar ciertas determinaciones para continuar por un camino (aunque no sea el fácil) y eso, precisamente es lo que hace a esta novela tan real. Una historia llena de sentimientos, buenos y malos, en la que importa tanto el caso policial como los personajes.

No sé si Carmen Mola «dará la cara» pronto, seguirá en el anonimato por mucho tiempo o no lo haga nunca, pero sí espero que nos siga deleitando con estas novelas por muchos años.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO