LA MUJER DEL RELOJ – Álvaro Arbina

LA MUJER DEL RELOJ – Álvaro Arbina

Ya os anticipo que La mujer del reloj de Alvaro Arbina merece la pena. ¡¡¡¡Qué novela!!!.
Muchos eran los comentarios que empezaban a surgir en Twitter cuando en una presentación a la que asistimos salió la conversación sobre esas primeras menciones. Una conversación en la que, entre otros, estaba su editora y que, por si no teníamos la ya suficientes ganas, nos puso todavía más, la miel en los labios.Nos hablaba de una novela que les había llegado al correo de la editorial, de un autor desconocido y que les había atrapado a la primera. Se trataba de un escritor que pese a su juventud y a que era su primera novela mostraba gran madurez narrativa, y unas cuantas cosas más, todas ellas estupendas. No había más que halagos hacia la novela.

En La mujer del reloj vamos a acompañar a Julián Aldecoa Geisler en una aventura que tiene lugar durante la Guerra de la Independencia, ya comienza pocos meses después de que las tropas francesas, con la excusa de la invasión de Portugal, se fueran asentando poco a poco en territorio español disfrazando sus verdaderos propósitos, hasta que por fin son expulsadas de España.

Iba a decir que durante la lectura de esta novela vamos a asistir de la mano de Julián, a la búsqueda del asesino de su padre y a lo que puede esconderse tras ese asesinato, con la Guerra de la Independencia y todo lo que está sufriendo España en ese período como escenario, pero en realidad es mucho más que eso, vamos a unirnos al protagonista en sus pesquisas, porque vamos a compartir con él paso a paso todo lo que le depara esta búsqueda y seremos partícipes de primera mano de todo lo que se está viviendo en esta época, porque Alvaro Arbina, con su forma de escribir consigue que, desde los primeros momentos, seamos parte de la historia y nos sintamos muy unidos a sus personajes.

La mujer del reloj es una novela con una estupenda ambientación. Una ambientación en la que el autor no ahorra detalles, pero sin lastrar la narración y sin que ésta pierda ritmo en ningún momento. No nos será difícil, al comienzo de la novela, situarnos en la Llanada Alavesa, la vida rural, los campos de labranza cruzados por acequias y delimitados por tapias con zonas boscosas a su alrededor que contribuían y formaban parte de la vida de los lugareños. La existencia de las tierras comunales que algunos agricultores sin recursos podían explotar por algún tiempo. También cómo era la vida en la capital con esos «invitados» franceses que se creían los dueños del lugar y que no sentían ningún respeto por los habitantes de derecho, cómo era la vida en los palacios y la relación que los mandos tenían con las autoridades y la clase alta que en ella habitaba.

Pero no nos vamos a quedar ahí, Julián atravesará España viajando a Cádiz, a Madrid y siendo prisionero en la isla de Cabrera. Seremos testigos de cómo el pueblo andaba sumido en la miseria mientras se le esquilmaba con derramas e impuestos para dar de comer a las tropas que nos invadían, lo difícil que era la vida entre los habitantes de las ciudades y el ejército francés, la existencia y actuación de las guerrillas que tenían en jaque a los invasores, y muchos otros extremos del día a día en la península durante aquella guerra.

Y es en esta ambientación es donde se nota la exhaustiva documentación que ha tenido que llevar a cabo Álvaro Arbina porque nos la muestra con todo lujo de detalle, y además utiliza como escenarios de la novela unos hechos históricos de los que nos dará cumplida cuenta: la abdicación de Carlos IV, la coronación de Fernando VII, Trama de Bayona, el cerco a la ciudad de Cádiz, una ciudad liberal y abierta al exterior por mar, donde se está dando forma a una nueva Constitución española; el 2 de mayo, la entrada de José Bonaparte en España, las revueltas provincias, la Batalla de Vitoria y la salida de España de unas derrotadas tropas francesas a manos de las guerrillas, aunando historia y ficción sin fisuras, tejiendo una historia sólida, aunque el autor se haya tenido que tomar alguna licencia propia de su oficio.

Pero si la ambientación es buena no se quedan atrás los personajes. Unos personajes ficticios que conviven con los reales, y que están tan bien dibujados, creíbles y que muy fácilmente podrían haber existido. Unos personajes complejos, creados con mucho mimo, que se enfrentan a situaciones difíciles, que tendrán que tomar muchas veces decisiones complicadas, que luchan por su supervivencia y que muestran cómo cualquier persona llevada al extremo puede llegar a actuar. Y entre ellos hay que destacar a su protagonista Julián Aldecoa, que inicia su aventura siendo poco más que un adolescente y que los hechos y situaciones por los que pasa le hacen madurar y crecer a pasos agigantados, una evolución que el autor refleja de manera extraordinaria; o el general Louis le Duc un personaje que desde las primeras páginas no nos dejará indiferentes, cruel, malvado, codicioso, atormentado y sobre el que, más pronto que tarde, surgirán en nosotros sospechas sobre su pasado, sus intereses y sus actos.

Y por si todo esto fuera poco, además el autor tiene una prosa que cautiva, cuidada, pulcra, mimada, con la que nos vamos a deleitar, con unas descripciones que te transportan a las situaciones y los lugares haciendo la novela muy visual, una documentación latente en la novela, que no va a pesar en la narración, manteniendo el ritmo a lo largo la misma, en la que pese a primar la narración sobre el diálogo, la convierten en una lectura ágil y absorbente.

No es una lectura para devorar aunque nos va a tener prendidos a sus páginas, es más una lectura con la que disfrutar de escenarios, personajes, historia, intriga, amor, y que requiere una lectura más tranquila, lo cual no quiere decir que el lector no tenga avidez por saber que será lo próximo que vamos a encontrar en el siguiente capítulo, que les sucederá a sus protagonistas y como saldrán de las situaciones en las que se encuentran, con giros que nos mantendrán alerta y pegados a la lectura, y con un final que no dejará de sorprendernos.

Sólo me resta decir que La mujer del reloj es una gran novela, una lectura recomendable para cualquier tipo de lector, y que Álvaro Arbina nos va a deparar de aquí en adelante muy buenos ratos de lectura.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO

 

 

 

21 comentarios en “LA MUJER DEL RELOJ – Álvaro Arbina”

  1. Te ha gustado, ¿eh? Muy comprensible. Yo estoy enganchada total con el tema de las guerras napoleónicas. De "La mujer del reloj" he pasado a "El memorial de Waterloo", que salió al público casi al mismo tiempo.
    Lo mejor de esta otra es que sigue donde lo deja "La mujer del reloj". Te cuenta los Cien Días de Napoleón y la batalla final en Waterloo a través de un espía español que tiene asuntos pendientes también con un francés desde la Guerra de Independencia.
    Muy recomendable leer una después de la otra.
    Besos.

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