Cuando vi anunciar este libro no tenía muy claro si adentrarme en sus páginas, y nada tenía que ver mi opinión con que Mónica Carrillo saliese en televisión. Hace tiempo que tengo claro que no todas las personas que salen en televisión y sacan un libro son iguales, sé muy bien distinguir.
Pronto empezaron los buenos comentarios, empecé a oír entrevistas suyas en la radio y en la televisión, que me iban convenciendo de que iba a tener que leer La luz de Candela, pero los microcuentos de Mónica en Twitter terminaron de convencerme.

LA AUTORA

Aunque muchos de nosotros la conozcamos por presentar junto a Matías Prats las noticias de las 9 en Antena3, el curriculum de Mónica Carrillo es bastante más extenso.

Mónica Carrillo es licencida en Periodismo, diplomada en Turismo y cursó estudios de Arquitectura.
Trabajó como redactora y presentadora de TVE y también estuvo vinculada a la Agencia EFE. También ha realizado nuemrosas entrevistas a personajes de actualidad y en la actualidad además de presentar las noticias de las 9 en Antena3, como ya hemos señalado, colabora en radio y escribe artículos para diversas publicaciones.
Muy activa en las redes sociales no es difícil encontrarla en Twitter (@MonicaCarrillo) publicando comentarios y sus #microcuentos, que tanto nos gustan a algunos,  red en la que tiene multitud de seguidores.
La luz de Candela es su primera novela.

ARGUMENTO

«Candela es una fotógrafa a la que un día se le cruza el amor y la atropella, poniéndolo todo patas arriba. Y ya nada será como antes. El responsable de ese torbellino es Manuel, un joven modelo con el que vivirá una historia de amor tan fascinante como adictiva. La emoción de losprimeros besos, la complicidad, la pasión. Pero también la angustia de quien no recibe todo lo que da. Y el apoyo incondicional y mágico de las amigas. La cara y la cruz del amor. Porque la vida sigue, siempre sigue…»


MIS IMPRESIONES

Está claro que mucho personaje que aparece en la «caja tonta» y saca «un libro» que dicen haber «escrito» (aunque estamos seguros de que no han sido ellos), está perjudicando a muchos periodistas que trabajan en este medio y que se lanzan a escribir novela. Afortunadamente cada vez son más los que van dejando a un lado los prejuicios a la hora de darles una oportunidad y están descubriendo a autores como Màxim Huerta o, en este caso, Mónica Carrillo, que derrochan sensibilidad y saber hacer.
Mónica Carrillo ha escrito una novela en la que los sentimientos, la sensibilidad, las emociones, las bellas palabras y, entre otras cosas, algunas perlas literarias hacen que nos enfrasquemos en una lectura que no queremos soltar. Pero vamos por partes.
Como si estuviese escribiendo una larga carta a alguien que sabe no la va a leer, Manuel, Candela va a relatarnos en primera persona su historia de amor, de desamor (aunque ella nunca se haya desenamorado), de enganche, de dependencia. 
Sí, de dependencia, porque en realidad el tema central de esta novela es la dependencia emocional, esa especie de enganche, al que puede sucumbir cualquiera, hacia la persona de la que se está enamorado. Esas relaciones nocivas, en las que siempre se pierde, donde se idealiza al otro y le ve como quisiera que fuese aunque la realidad esté lejos, donde se le perdona todo o no se quieren ver sus defectos, siempre hay manera de disculparlos o simplemente hacer ojos ciegos, todo con tal de no perderlo, con tal de que esté a tu lado, aunque la realidad termina por triunfar y llegue la ruptura.
Y como no puede ser de otra forma, es una ruptura dolorosa, en la que se tiene miedo a la soledad, a no volver a encontrar a nadie que pueda competir con la persona idealizada, y que ha creado una adicción igual a la de una droga y sus consecuencias van a ser las mismas. Se sienten una tristeza y una ansiedad de la que es difícil salir, aunque los que están alrededor y que nos quieren bien y de verdad, traten de ánimarnos, de abrirnos los ojos, de hacernos ver la realidad y que nos juren que no era bueno para nosotros, y que seguro que hay alguien que de verdad nos quiere, que de verdad nos conviene y que en algún sitio nos espera.
Pero en este libro también nos vamos a encontrar amistad, porque las amigas de Candela también van a tener voz propia. Así nos vamos a encontrar con Berta, la primera que se da cuenta de cómo es la relación de Candela y Manuel, de lo peligrosa que esa relación y del daño que va a terminar sufriendo su amiga; Carolina que ha vivido una relación adictiva y por tanto, sabe de lo que habla cuando quiere hacer entrar en razón a Candela; Jimena, que a muchos kilómetros de distancia, sabe reirse de ella misma y de la incapacidad que tienen la dos amigas de encontrar el hombre adecuado (pone el punto de humor en la historia); y Malena, la sensata, la voz de la experiencia, la que trata de convencer a Candela que la vida siempre te da otra oportunidad, y que será un apoyo fundamental para ella.
Mónica Carillo va a conseguir que nos sintamos muy cerca de Candela, que sintamos con ella, que queramos con ella, que suframos con ella, que nos emocionemos con ella, y creo que el que sea la propia Candela la que tome voz en la historia es una pieza fundamental en ello. 
Mónica Carrillo ha creado unos personajes muy visuales, muy completos, muy bien dibujados, porque prácticamente hemos vivido en la piel de Candela. También hemos conocido a Manuel, el coprotagonista de la historia, a través de Candela que lo ha retratado muy bien como buena fotógrafa que es, aunque muchas veces sea como ella lo ve. Pero ahí han estado sus amigas o su madre para poner el punto de cordura y que nosotros tuvieramos una visión más real de ese modelo moreno, alto, fuerte y con una sonrisa irresistible, capaz de conquistar a cualquier mujer.
A lo largo de sus poco más de 300 páginas vamos a gozar del dominio del lenguaje de la autora. Un lenguaje cuidado, sencillo, bello y lleno de emociones y sentimientos, donde la lectura nos va a envolver sin darnos cuenta, donde el leer se va a convertir en un verdadero placer.
A lo largo de la lectura nos vamos a encontrar con verdaderas perlas. No me resisto a dejaros algunas muestras:

«Se le fue la ilusión; le rompieron los ojos para que viera una realidad que no era la imaginada».


«El miedo es una mierda, te impide avanzar y hace que luego te arrepintas de cosas que no hiciste».

«Vivir conlleva sus riesgos e incluso te puede acarrerar la muerte» .

«Porque la vida sigue, siempre sigue, aunque a ratos pensemos que se ha parado a esperarnos»

No puedo dejar de hacer mención a los #microcuentos, con que Mónica comienza cada capítulo, en los que va resumiendo su historia con Manuel, y en los que encontramos gran agudeza e ingenio. Es extraordinario como en tan pocas palabras se puede decir tanto.
«Te vi pasar fugazmente y pedi un deseo»
«Apagame la luna que no me deja dormir»

«No fue casual que tus tampocos / y tus tan pocos sonaran igual / No lo fue, que lo sé yo, / también y tan bien»

o con el que termina la novela
«El tiempo. Todo. Locura« que ha dado pie a su tercer libro con el mismo nombre, esta vez, de microcuentos al completo.


Otros libros de la autora:
– Olvidé decirte quiero.
– El tiempo.Todo.Locura