NUESTRA OPINIÓN …

Hace ya unos cuantos años somos fieles seguidoras del Premio de Novela Fernando Lara, y los títulos ganadores siempre encuentran un hueco entre nuestras lecturas.

En 2020 el premio recayó en La bruma verde de Gonzalo Giner, un autor al que he leído en varias ocasiones y cuyas novelas siempre han logrado conquistarme. Así que este año había un aliciente más para seguir con mi costumbre y adentrarme en las páginas de la novela ganadora.

Lola Feixido, ejecutiva de una importante empresa de telecomunicaciones recibe una llamada en la que le informan de que Beatriz Arrionda, más una hermana que una amiga, cooperante de una ONG ha sido secuestrada. Lola no se lo piensa dos veces y pone rumbo a la República Democrática del Congo.

Al mismo tiempo conocemos cómo un grupo de hombres sin ningún tipo de escrúpulos destruye y mata a todos los habitantes de una aldea en la selva del mismo país donde se ha producido el secuestro. A la masacre sólo sobrevive Bineka, una joven a la el jefe del grupo decide perdonar la vida y llevársela con no muy buenos propósitos. Pero gracias a un accidente Bineka escapa y es adoptada por un clan de chimpancés con los que convivirá durante varios meses.

En La bruma verde, Gonzalo Giner nos lleva a esa región de África en la que existe una gran riqueza natural para, mediante una trama muy entretenida, bien urdida y trabajada, hacer una llamada de atención sobre los grandes problemas que azotan la zona: la pobreza, la explotación infantil, la sanidad y la corrupción entre otros; y los grandes desmanes que se están llevando para explotar su riqueza y que ponen en peligro no solo esa región y a sus habitantes, sino el planeta entero. Una amenaza motivada por la destrucción forestal, la desaparición de grandes zonas de selva, la caza furtiva y el comercio clandestino de algunas especies que las llevan a estar peligro. Sin olvidar la responsabilidad y la gran implicación que en estos asuntos tienen grandes multinacionales que anteponen su cuenta de resultados a la vida de las personas o los desastres naturales que están ocasionando.

Gonzalo Giner nos da la visión de estos problemas desde dos puntos de vista diferentes que en definitiva buscan un mismo fin. El punto de vista de alguien que pertenece al lugar, conoce perfectamente el entorno, y vive y sufre en sus propias carnes lo que está sucediendo, y el de las ONGs que llegan allí se encuentran con los obstáculos, problemas y situación del país, y tratan de ayudar en la medida de sus posibilidades.

Una realidad que Gonzalo Giner nos muestra a través de los dos personajes principales de la novela, Lola y Bineka dos mujeres tan diferentes en edad, en cultura, que pertenecen a dos mundos que nada tienen que ver y a las que unirá su lucha por  la defensa de la naturaleza de esa región del mundo, con la que comparten protagonismo, cuya fuerza y belleza emana de las páginas que esta novela.

La Bruma verde es una novela magníficamente ambientada, tan visual y evocadora que el lector se sumerge en sus paisajes y es capaz de visualizar la belleza de esos escenarios, a la vez que no esconde la realidad que allí se vive, la injusticia, la brutalidad, la pobreza, el dolor, la crueldad, mostrándonos el gran contraste existente en aquel lugar.

En conclusión, ha sido un gusto volver a a disfrutar de la prosa delicada, directa, fluida de Gonzalo Giner, de los maravillosos personajes que dan vida a esta historia, los paisajes a los que nos transporta, el amor a la naturaleza que transmite, la defensa medioambiental que realiza y todo ello en un thriller combinado con novela de aventuras con historia de amor incluida y en la que también pone en valor la gran labor que realizan los cooperantes. Una novela que sin dudar recomiendo.

FICHA DEL LIBRO

FRAGMENTO