Maeva, abril 2021

Las mentiras más dolorosas son las que nos contamos a nosotros mismos. Incluso la muerte miente de Julio César Cano, una novela publicada por Maeva.

La perturbadora confesión de un pirómano es el eje central del quinto caso de la serie del inspector Monfort, ambientado en Castellón.

El reencuentro en Castellón de tres amigos que fueron juntos al colegio propiciará que asomen fantasmas que creían sepultados para siempre y secretos que jamás deberían desvelarse. Ana es tanatoesteticista, «maquilladora de muertos», tal como  prefiere denominar su profesión; Rubén vive de rentas, pero ha arruinado su existencia por culpa de los vicios; y Álex ha vuelto de Santiago de Compostela para, supuestamente, poner en marcha un proyecto teatral.  Cuando  hallan  el  cadáver  de  un  hombre  en  una  discoteca  del centro de la ciudad, que han incendiado para borrar las huellas del crimen, se disparan todas las alarmas de la policía. Por otro lado, todos en el equipo del comisario Romerales están muy preocupados por la extraña ausencia del inspector Monfort, que lleva demasiado tiempo sin dar señales de vida.

Como cada último viernes del mes de abril desde hace setecientos años, los vecinos y visitantes del pueblo de Les Useres, en el interior de la provincia de Castellón, aguardan en absoluto silencio al despuntar el día. Un mutismo sobrecogedor se cierne a las puertas de la iglesia de la Transfiguración del Señor. Los presentes contienen la respiración cuando els Pelegrins de Les Useres abandonan el templo y caminan descalzos sobre un manto de hiedra mientras se escucha el solemne canto O Vere Deus.

rece hombres, en representación de Jesucristo y los apóstoles, inician la misteriosa peregrinación hasta el santuario de Sant Joan de Penyagolosa para rogar a Dios salud, paz y lluvia. En el camino deberán superar un desnivel de más de mil metros de altitud a través de un bello paisaje de escarpadas lomas y profundos barrancos, hasta cubrir la larga jornada de distancia que separa el pueblo del santuario. Los peregrinos, que lucen barbas pobladas y visten túnicas de color azul, sombreros de alas caídas y grandes rosarios con cuentas de madera, guardarán silencio durante el camino, escuchando únicamente los cánticos y las oraciones de los cantores y del sacerdote que forman la procesión penitencial.

Al anochecer alcanzarán la ermita, donde serán recibidos de forma solemne y se retirarán a descansar al resguardo de una cueva cercana. A la mañana siguiente, tras la enigmática ceremonia del Perdón, la comitiva regresará al pueblo, donde llegará caída la noche y será recibida en un ambiente de celebración, con las calles engalanadas de flores y hojas verdes. Religión, mística, tradición, raíces ancestrales y sentimientos aferrados a la tierra. Un año más, alguien observará en silencio a cierta distancia para no llamar la atención. Oculto, avergonzado, frustrado. Humillado.

Julio César Cano (1965, Capellades, Barcelona) empezó a escribir después de trabajar durante años como músico y mánager de grupos. Es conocido, sobre todo, por su serie del emblemático inspector Monfort, ambientada en Castellón, donde el autor vive actualmente con su familia. Incluso la muerte miente es el quinto caso después de Asesinato en la plaza de la Farola, Mañana, si Dios y el diablo quieren, Ojalá estuvieras aquí y Flores muertas.