NUESTRA OPINIÓN… 

Quién creyera que en 1989 se había acabado la Guerra Fría no está en lo cierto. Quizás ahora no se llame así, pero que sigue existiendo el espionaje y el contra espionaje, aunque el término bajo el que se realice sea distinto o no exista, es un hecho. No hay más que ver las noticias de estos días sobre un ex espía ruso que ha muerto envenenado en Londres y la tensión que se ha suscitado entre Rusia y diferentes países.
Precisamente de espías trata Gorrión Rojo, de Jason Matthews, de los agentes y confidentes que tanto Estados Unidos como Rusia siguen manteniendo y utilizando para conseguir información de cualquier tipo que pueda beneficiar a sus intereses.
Nathaniel Nash es un joven que huyendo de la vida para la que ha sido criado se convierte en un agente de la CIA bastante ambicioso y entrenado especialmente para infiltrarse y conseguir un confidente ruso que le pase información. Se encuentra en Moscú cuando habiendo establecido contacto con su informante son sorprendidos por pura casualidad. Aunque logran zafarse de esta situación sin ser destapados y su contacto ruso no ha sido descubierto, él está señalado por lo que tendrá que salir del país y encontrar otra forma de salvar la operación desde otro emplazamiento.
Dominika Egorova es una joven con unas capacidades especiales, que si bien estaba destinada a ser una de las principales bailarinas del Bolshoi, los celos de los que es objeto le hacen quedarse en el intento y tendrá que encontrar otro camino en el que encauzar su vida. Aunque su propósito no es exactamente convertirse en un Gorrión Rojo las circunstancias, que no son otras que las amenazas de su tío, la llevan a ello. Pero por lo que Dominika tiene que pasar y lo que vive hace que se plantee muchas cosas y quizás su idea de Rusia no sea exactamente lo que es en realidad.
Dominika tendrá como objetivo descubrir por medio de Nate quien es el confidente que filtra información rusa utilizando todas las armas en las que ha sido entrenada. Lo que Dominika no pensaba es que se iba a despertar en ella un sentimiento que creía podía controlar.
Gorrión Rojo es una novela muy cinematográfica, algo que esta industria ha sabido aprovechar y podemos verla estos días en nuestras pantallas. Sin ser una novela con un ritmo endiablado, sí tiene mucha acción lo que hace que el lector se mantenga pegado a sus páginas.
En cuanto a los personajes son muy creíbles y están muy bien dibujados, y no sólo me refiero a los Dominika y Nate, también a todos los otros personajes de ambos bandos que les rodean y que en muchos casos no nos van a dejar indiferentes.
Una curiosidad que me ha llamado mucho la atención es que no solo comen en algún momento en todos los capítulos sino que todos ellos acaban con la receta de alguno de los platos que aparecen en alguna escena.Espionaje, contraespionaje, captación de confidentes, filtración y venta de información, los distintos motivos que llevan a pasarse de bando o pasar información, las formas de actuar de los servicios secretos, todo esto y más harán disfrutar sin lugar a dudas al lector y más si es aficionado a las novelas de espías.