El día 27 de enero tuvimos la suerte de asistir a un encuentro virtual organizado por Suma de Letras, con Ángela Banzas, autora de El silencio de las olas, una novela que está cosechando muy buenas opiniones y que, por lo menos a mí me pasó, nada más empezarla sientes la necesidad de quedarte en sus páginas y disfrutar de su lectura.

Está claro que los encuentros virtuales a los que nos vemos abocados en estos extraños tiempos no son lo mismo que los que hasta ahora se veníamos disfrutando en persona, pero es cierto que también dan opción a que puedan participar los integrantes de blogs de otras ciudades que de otra forma no se podrían sumar.

Ángela Bounzas empezó diciéndonos que, aunque El silencio de las olas es su primera novela, ella siempre ha escrito y que desde muy pequeña no se le ha dado nada mal, o por lo menos eso opinaban sus profesores y que fue precisamente una de sus maestras quien la animaba a hacerlo. Siempre ha sentido la necesidad de escribir, ir tomando notas y escribiendo sobre lo que le iban contando, lo que iba escuchando o viendo, lo mismo que ocurre en la actualidad. Precisamente durante esta pandemia una de sus vías de escape y a lo que ha dedicado algún tiempo ha sido a ir escribiendo sobre lo que podían sentir las personas que estaban viviendo y sufriendo esta situación, cómo podrían ser sus historias.

La idea de escribir una novela llevaba tiempo con ella pero era una de esas cosas que iba relegando y cuando tuvo a sus hijos fue cuando decidió dejar su trabajo de consultoría y dedicarle tiempo a su sueño. Un trabajo que le ha llevado aproximadamente dos años y del que se siente muy satisfecha, tanto por lo que para ella ha supuesto como por el resultado.

Cuando le preguntamos sobre si desde que escribió la novela fue largo el camino hasta su publicación, nos comentó que tuvo la fortuna de que, una vez terminada, pudiera leerla Gonzalo Albert, el que ha sido su editor, que quedó encantado con el manuscrito. Luego, llegó el trabajo de edición que estima que es muy necesario para cualquier escritor y del que también se aprende mucho, al que está muy agradecida.

Dado que muy pocos de los asistentes habíamos podido leer la novela o terminarla, y que no era cosa de destripársela, había que andar con pies de plomo para no descubrir nada que impidiera disfrutar al 100% de su lectura, pero descubrimos que había muchas cosas de las que hablar sin que esto sucediera.

Así pudimos saber que la novela está basada en muchas de las historias que le contaron cuando era pequeña, que después ha ido escuchando, o sobre las que ha ido leyendo, al igual que algunos de los personajes que aparecen en ella, unos personajes sobre los que coincidimos en destacar lo bien creados que estaban y las sensaciones que provocaban en el lector.

Luego entramos en las curiosidades de la novela y así nos desveló que, dada la cantidad de personajes que tiene la novela y que se mueve entre varios momentos temporales que se van entremezclando, tenía una gran pizarra llena de notas en la que seguía el proceso de escritura.

También nos dijo que el título que había elegido al principio para su novela había sido otro, pero que una vez se decidió publicar la novela, y viendo que podía inducir al lector a una idea errónea sobre ella, decidieron cambiarlo, algo que agradece a su editor ya que piensa de El silencio de las olas, que también es de su autoría, es mucho más acertado y se ajusta y plasma mucho mejor como es la novela en su conjunto.

La charla dio para mucho más que esto, como os podéis imaginar. Hablamos del momento que estamos viviendo, de lecturas y mil cosas más, quedando los que allí estábamos para otro encuentro en cuanto todas hubiésemos terminado el libro y así poder hablar sin cortapisas sobre El silencio de las olas.

Eso sí, por razones obvias, no pudimos terminar el encuentro con Ángela Banzas con uno de esos momentos que tanto nos gustan y que era como un ritual, y la firma de ejemplares la tuvimos que dejar para más adelante.

Desde aquí nuestro agradecimiento a Ángela Banzas, Mar Molina, Suma de Letras y Penguin Random House por hacer posible este encuentro.