NUESTRA OPINIÓN …

El martes tuvimos la suerte de poder participar en un encuentro con Andrés Pascual con motivo de la publicación de su nueva novela El beso del ángel.

Aunque parece que todo, poco a poco y mucho más despacio de lo que nos gustaría, va volviendo a lo que era antes, de momento nos vamos a tener que ir conformando con continuar estos encuentros con autores de forma digital.

Por un lado, es verdad que podemos compartir estos encuentros con blogueros que están en otras ciudades, pero no deja de perderse ese contacto directo con los autores que tanto valoramos y también se pierde un poco de frescura en las conversaciones, si no queremos que al final todo se convierta en algo parecido a esos gallineros que vemos a veces en la televisión en los que no logra entenderse nada.

Myriam Galaz tomó brevemente la palabra para remarcar que, aunque El beso del ángel comparte algunos puntos con A merced de un dios salvaje, su anterior novela, esta es muy diferente.

Andrés nos dijo que le habían quedado muchas cosas por contar de La Rioja en su anterior novela pero no quería hacer una segunda parte, ya que A merced de un Dios salvaje le había quedado una novela muy compleja y no necesitaba una continuación.

Después de haber escrito unos cuantos folios se dio cuenta de que ese no era el camino.

En A merced de un dios salvaje había abordado la parte más tradicional y ahora quería contar otras cosas, mostrar esa otra Rioja menos romántica del enoturismo, bodegas diseñadas por arquitectos estrella, el marketing, etc., pero igual de atractiva.

También hablamos de la importancia de los personajes femeninos de la novela, la fuerza de algunos de ellos y cómo sus años de ejercicio en el Derecho le sirve para construir algunos de ellos. Hasta nos sorprendió cuando le hablé de que uno de mis personajes favoritos era precisamente un hombre, comentándonos que en un principio ese personaje era una mujer, pero para alejarlo de cualquier semejanza que pudiera tener, o que recordara a un personaje de su anterior novela lo había cambiado de sexo.

Andrés Pascual nos habló de la importancia que tiene para él crear un universo para la novela, de todo el trabajo que hay detrás de cada idea, cada capítulo, cada línea y hasta de cada palabra. Son muchas páginas leídas y a veces escritas, muchas las cosas que se quedan en en tintero para que después solo se vea una pequeña parte. Cada palabra, cada línea que escribe tiene que ser un reflejo del mundo que ha creado y que va creciendo a medida que avanza la novela, generando emociones, nada es casual.

Lo más complicado de todo en una novela es quedarse con lo esencial.

Cuando le hablamos sobre ciertas cosas que aparecen en la novela y cómo ha llegado a ellas, nos comentó que muchas veces se encuentra con cosas en una lectura, en un viaje, en una conversación que le llaman la atención y que se «las guarda» porque sabe que en algún momento las va a utilizar.

Como imaginaréis esto es sólo un resumen de todo lo que hablamos durante más de una hora y media, y que hubiera sido más si hubiésemos podido.

Sólo nos queda dar las gracias a Andrés Pascual y a todos los que han hecho posible este encuentro que tanto hemos disfrutado.