NUESTRA OPINIÓN …

No solemos coger muchos libros de autores autopublicados, no por falta de ganas en muchas ocasiones sino porque el tiempo no nos da ni siquiera para leer todo lo que nos apetecería. Sin embargo, en este caso, esta novela llamó nuestra atención. Una vez más, ese toque psicológico, esta vez referente a la dependencia, quiso que se colara entre nuestras lecturas Eleonora, una historia de ordinaria dependencia de Lydia Zapata.

En Eleonora, una historia de ordinaria dependencia vamos a vivir de la mano de la protagonista toda su historia en dos tiempos: la actualidad, donde ella ya está prácticamente recuperada y el pasado, el cómo empezó esta historia de dependencia -que no es sólo con las drogas si no también emocional- mediante la escritura de un diario que está llevando a cabo por recomendación de su psicóloga.

Eleonora es una chica de 21 años con una vida aparentemente normal. Estudia, trabaja y vive con sus padres y su hermano. Tiene amigas y una vida corriente, sin lujos pero sin faltas. Un buen día Eleonora se enamora del chico equivocado, el chico que le enseñará el camino de las drogas y, esa falta de confianza, esas ganas de gustar, harán que Eleonora haga todo lo posible por estar a su lado, lo que conllevará que lo que empieza con un tonteo con las drogas acabe convirtiéndose en una verdadera adicción.

Lydia Zapata, nos cuenta mediante esta historia, el cómo las drogas van destrozando poco a poco todo lo que te rodea: tu familia, tus amigos, tu trabajo e incluso a ti mismo, cómo van tomando el control de tu vida haciendo que te conviertas en alguien que no eres e incluso en alguien que no quieres ser. Cómo toman el control de tu vida haciendo que las mentiras decidan sobre ti mismo sólo por el hecho de conseguir un poco de «lo que sea» que calme el mono.

Pero en esta historia no sólo se habla de la drogodependencia como os decía, en esta novela también se habla de la dependencia emocional. De ese sentimiento de querer gustar por encima de todo y cómo en muchas ocasiones, hay personas que se dejan llevar sólo por encajar y cómo ese no saber parar a tiempo puede llevar a las más críticas situaciones.

Pero con Eleonora no vamos a vivir solo la parte mala, viviremos su ingreso en una clínica de desintoxicación, cómo son esos primeros días, esa vida en la que estás encerrado en contra de tu voluntad, furiosa con todo el mundo, aislada de todo y todos, aún sabiendo que  es lo mejor para ti. Iremos viendo su evolución, sus crisis y sus recaídas y también cómo, las personas por las cuáles llegó a la situación en la que se encuentra siguen sus vidas mientras ella se queda anclada en ese pasado del que no puede salir.

Tengo que decir que no he terminado de conectar con la protagonista pese a que me interesaba lo que contaba y creo que es por la manera en la que está narrada la historia. En mi caso, el uso excesivo del nombre en todas las conversaciones se me antojaba un lenguaje poco natural que me hacía no terminar de entrar en la historia.

Pese a eso, Eleonora, es una historia corta, bien contada y en la que se muestra desde la cara de la euforia hasta los peores momentos de las crisis de un drogodependiente pero de la que se extrae una buena conclusión: por mal que se esté se puede salir y, todos aquellos que te quieren de verdad, seguirán a tu lado a pesar de todo.

En conclusión, Eleonora, una historia de ordinaria dependencia de Lydia Zapata es una historia fácil de leer, que me ha gustado pero a la que le falta un toque de edición para ser una historia que logre que entres totalmente en ella de la mano de la protagonista. Una novela con la que reflexionar y entender cómo se sienten aquellos que están metidos en el mundo de las drogas o en su recuperación.