EL VIOLINISTA DE MAUTHAUSEN – Andrés Pérez Domínguez

EL VIOLINISTA DE MAUTHAUSEN – Andrés Pérez Domínguez

NUESTRA OPINIÓN …

De todos los que me seguís es conocido que siento debilidad por las novelas que tienen que ver con la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo los nazis y los judíos, así que cuando oí o leí (ya no me acuerdo como llegué a ella) sobre esta novela una opinión en la que además la ponían muy bien, no dudé ni un momento que la tenía que leer. Pero no siempre llegamos a los libros tan rápido como queremos así que hasta este verano no tuve la suerte de tenerlo entre mis manos. Ahora sí que sí, sólo era cuestión de encontrar el tiempo, que a veces me es tan escaso, para ponerme con esta lectura.

Estas Navidades decidí que no podía pasar más tiempo y que había llegado la hora de ponerme con esta lectura, así que en cuanto acabé un compromiso y una lectura que tenía entre manos cogí el libro de la estantería y por fin puedo decir que ha cumplido, y con creces, lo que esperaba de él.

Como he dicho al principio de esta reseña me gustan las novelas sobre este tema y cuando alguna se me pone delante no dudo en hacerme con ella, porque sé que antes o después la voy a leer. Pero nunca me había encontrado con una novela en la que uno de los personajes principales fuese un republicano español que terminase en un campo de exterminio como fue Mauthausen. Claro que al leer el anexo que viene en  la edición que tengo de esta novela entendí el motivo, y es que El Violinista de Mauthausen es la primera novela que trata el tema de los exiliados republicanos en ese campo, un territorio hasta entonces reservado a los historiadores.

Otro de los puntos que va a diferenciar esta novela de otras que he leído sobre el mismo período y hechos que en ella se narran, es la forma en la que el autor nos cuenta la historia dando voz a los cuatro protagonistas mediante capítulos titulados con el nombre del personaje que en ese momento toma la palabra, y siendo ellos cuatro, a través del relato de sus vivencias, los que compondrán la totalidad de la misma. Una trama en la que encontraremos continuos saltos en el tiempo, pero que no llevan a perder el hilo ni a romper el ritmo y que conseguirán su finalidad: ir dando más datos y desde diferentes puntos, consiguiendo enriquecer la historia.

Mediante esos cuatro personajes personajes (Rubén, Anna, Franz y Bishop) estupendamente trazados y ricos en matices, Andrés Pérez Domíguez nos va a llevar desde París, en los primeros momentos que Francia empieza a sufrir la ocupación alemana, hasta un Berlín destrozado y dividido por sectores entre los aliados (Estados Unidos, Francia y Reino Unido) y los soviéticos al finalizar la guerra, pasando por el campo, o quizás tengamos que decir los campos, de exterminio de Mauthausen, donde entre sus presos llegó a haber 7.000 republicanos españoles recluidos, de los que sólo 2.154 sobrevivieron.

Y es que son unos personajes tan de carne y hueso que nos van a hacer ponernos en su pellejo. Vamos a conocer a través de ellos el sufrimiento, la traición, la lealtad, la superación, la lucha, el amor, la vergüenza, y también la rendición. Son unos personajes con una gran evolución a lo largo de la novela.

Y si se podía incrementar de alguna manera la riqueza de estos personajes es con algo que me ha llamado poderosamente la atención (o por lo menos yo lo he creído ver así), vamos a ver como todos y cada uno de ellos, de diversas maneras, y cada uno de una forma particular y más palpable en unos casos que en otros, van a ser víctimas pero además, también, se van a sentir culpables por algunas de sus acciones. Nos vamos a encontrar con unos personajes que tendrán que vivir al límite.

Me ha gustado mucho la forma que Andrés Pérez Domínguez tiene de escribir, ya que llega al lector, produciendo una serie de imágenes y sensaciones sin floritura, sin palabras innecesarias, que se te meten dentro.

Sensaciones amables como ese amor que pasean en las primeras páginas Anna y Rubén, o esas otras situaciones que no por conocidas son menos duras e impactantes y nos pondrán los pelos de punta, como cuando viajamos con Rubén el en vagón que le lleva a Mauthausen y donde el autor no sólo nos transmite la imagen del viaje de unos presos hacinados durante muchas horas y sus condiciones, y otros detalles del mismo, sino que también sufrimos con Rubén todo lo que se le pasa por la cabeza, la vergüenza, el asco, la pérdida de dignidad; o la vida en el campo de concentración con toda su dureza, y donde Andrés Pérez Domínguez no echa mano del recurso fácil de contarnos una por una y con detalle las atrocidades que allí suceden porque no hace falta, porque con lo que nos relata ya tenemos suficiente; o ese momento, visto desde la perspectiva de dos de los protagonistas, y para mi gusto de los mejores pasajes de la novela, en que Rubén se ha separado de la fila y está al borde del abismo decidido a poner punto y final, cuando de pronto cree escuchar el sonido de un violín tocando el vals que bailaron el día que pidió a Anna que se casara con él.

No le voy a negar dureza a la novela en muchas de las situaciones que viven los protagonistas, y que nos parecerá que estamos viviendo con ellos, pero a la vez estas escenas están narradas con mucha sensibilidad.

Otra de las cosas que me ha gustado mucho es el final. No podría ser de otra forma. Unas personas que han pasado por tantas cosas, que han sufrido unas situaciones tan al límite, que han padecido mucho tanto física como psíquicamente, que podría decirse que  han llegado a estar muertos en vida, no podían llegar a un final como si nada hubiese pasado, como si fuese fácil continuar con lo que se había interrumpido. Es un final totalmente coherente con la historia y con la realidad de lo que pudo pasar.

Si tuviera que ponerle un pero a la novela, en este caso dos y ninguno de ellos achacable al autor, uno sería algunos pequeños errores de edición y el otro el peso del volumen, que pese a tener alrededor de las 500 páginas, para alguien como yo que siempre que puede lee en papel y la mayor parte del tiempo lo hace en el transporte público resulta incómodo de leer.

En conclusión, como habréis podido ver es una novela que me ha gustado mucho, me parece una lectura altamente recomendable, por su estilo, por como está escrita, por la forma en que el autor es capaz de trasladar sensaciones y emociones, por lo visual que es y, porque pese a su dureza, tanto sus personajes como la historia nos van a encandilar.

      

 

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19 comentarios en “EL VIOLINISTA DE MAUTHAUSEN – Andrés Pérez Domínguez”

  1. A mí también me gustan mucho las novelas sobre la Segunda Guerra Mundial y esta novela la tengo en el punto de mira desde hace tiempo, y como veo por tu reseña que pesan más sus virtudes que sus defectos la tengo más en cuenta aún. Besos.

  2. También me gusta muhco la época y hecho histórido donde se ambienta. Y el hecho de que sea un republicano español el que acabe en un campo de concentración también me llama la atención porque a sé que fueron muchos los que acabaronallí pero poco se ha escrito sobre ellos, la verdad. También me gusta la estructura que comentas del libro con capíctulos con el nombre de los protagonistas. Lo buscaré
    Besos!

  3. A mi también me gusta mucho esta temática, pero me estoy dando cuenta de que la espacio más de lo que creía, supongo que porque la dureza siempre está de fondo, aunque sea (como comentas en este caso) tratada con sensiblidad. Tenía anotado este libro precisamente por lo que comentas de los refugiados españoles. Lo rescataré de la lista que se le han adelantado muchos y se me había quedado perdido..

    Besos

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