Espasa, noviembre 2019

El viaje de Cilka, la nueva novela de la autora de El tatuador de Auschwitz. Una novela basada en una extraordinaria historia real de amor y supervivencia.

Tras el fenómeno global que supuso su primera novela, El tatuador de Auschwitz, de la que se vendieron casi tres millones de ejemplares en cincuenta y un países, aupándola a lo más alto de las listas de bestsellers de medios como The New York Times o The Sunday Times, Heather Morris regresa con El viaje de Cilka, una novela que busca dar respuesta a uno de los interrogantes que más le han formulado sus legiones de fans de todo el mundo. ¿Qué fue de Cilka, la joven prisionera de Auschwitz, tras la liberación del campo de concentración? A partir de los recuerdos de Lale Sokolov —el protagonista de El tatuador de Auschwitz, quien ha declarado que Cilka «fue la persona más valiente que jamás he conocido»—, y de un proceso de documentación sobre la figura de Cilka y las vidas de tantas mujeres que, como ella, fueron enviadas a los gulags soviéticos, la escritora neozelandesa ha recreado la asombrosa historia de adversidad y superación, de coraje y determinación, que atravesó esta chica que se encontró arrojada a dos de los peores infiernos en la Tierra que experimentó el siglo XX.

A través de su apabullante y conmovedor relato, en El viaje de Cilka Morris ha querido contribuir a dar a conocer al mundo las terribles experiencias de tantas y tantas mujeres durante la Segunda Guerra Mundial, «mucho menos documentadas que las que padecieron los hombres». Una novela que, pese a la dureza y la tristeza que anidan en sus páginas, es una aleccionadora historia sobre la capacidad de la amistad y del amor para sobreponerse a todos los obstáculos, que se revela un canto a la fuerza de voluntad del ser humano y un homenaje a quienes no se rinden ante las mayores dificultades.

Heather Morris nació en el pequeño pueblo neozelandés de Te Awamutu, ubicado en la isla norte. Tras contraer matrimonio y dar a luz a tres hijos, decidió reemprender los estudios, licenciándose en Ciencias Políticas por la Monash University. Entre 1995 y 1997 ejerció de asistenta social en un centro médico de Melbourne. Su afición a contar historias la llevó a embarcarse en 1996 en un curso profesional de escritura de guiones impartido en el Australian College of Journalism. Su vida profesional dio un vuelco en 2003 al conocer por azar a Lale Sokolov, un anciano que había sido prisionero en Auschwitz y al que convirtió en el protagonista de El tatuador de Auschwitz, ópera prima que devendría un fenómeno de ventas internacional. Actualmente reside en Melbourne.