Caligrama, julio 2020

La novela histórica El veredero explora el espíritu de superación y las enseñanzas que aportan nuestros mayores. José Antonio R. Polvorosa indaga en el oficio de mensajero de guerra del siglo XVIII y también en las veredas del alma.

La editorial Caligrama publica El veredero. La joven Arlett se adentra en un laberinto de nombres, hechos y lugares, anteriormente desconocidos para ella, que la llevan a revocar su idea preconcebida acerca de su abuelo, un hombre gris y malhumorado con el que no había tenido una fluida relación. En sus conversaciones, la protagonista descubre a un ser complejo, interesante, que desde niño se acostumbró al dolor y a la soledad, un hombre de vida excitante, que logró sobrevivir a las guerras. «La novela aúna el disfrute de su lectura con la adquisición de conocimientos de aquella época. Por otra parte, se podrá comprobar que la vereda no solamente es un camino físico, llegando a descubrir que las veredas del alma son más interesantes», dice Polvorosa.

El veredero presenta unos personajes bien construidos, deslumbrantes, que maduran a lo largo de las páginas. Personas que se muestran vulnerables y verosímiles, que cuentan de viva voz no solo lo que sienten sino también lo que les ha hecho ser quienes son. De esta forma, el autor no se limita a contar una historia apasionante, además permite que el lector conozca a fondo a los protagonistas, que encarnan la autosuperación, la fidelidad, la constancia y la maldad, diseccionados en diálogos que difícilmente se olvidan. «No ganará guerra ni escaramuza el que más odie, si no el que con mayor inteligencia se conduzca», dicen en la obra.

La trama se sitúa a finales siglo XVIII y principios del XIX, en escenarios de Castilla y sur de Francia. La obra recoge temas intemporales, como el recuerdo de los buenos maestros o de aquellas personas influyentes en nuestra vida. «Malditas guerras, a unos pocos dan fama y riquezas, a los más les jode la vida, eso si no se la quita. Salirse bien librado de ella es ya una suerte, pero conseguir el mejor de los amigos en el bando enemigo, supone todo un milagro». Las paradojas son un regalo en esta narración en la que el lenguaje es un misterio resuelto con precisión y destreza.

José Antonio R. Polvorosa nació en 1952 en Mejorada del Campo (Madrid). En Melgar de Yuso (Palencia) disfrutó de una feliz infancia, plena de juegos e inocentes fechorías. Ejerció como maestro treinta y seis años, de los cuales casi la mitad como director del centro, participando en el Proyecto Educativo de Sabadell, donde reside, y en el Sabadell Ciudad Educadora. De espíritu inquieto, con ganas de aprender y experimentar, le gusta decir que ha trillado y arado con yeguas, fabricado adobes, sentado ladrillos, plantado chopos y servido cafés y algún que otro vino en el bar familiar El Central. Hombre de familia y viajero empedernido, siempre le ha gustado volver a Melgar de Yuso y a sus gentes.