EL TIEMPO QUE NOS UNE – ALEJANDRO PALOMAS

EL TIEMPO QUE NOS UNE – ALEJANDRO PALOMAS

NUESTRA OPINIÓN …

A veces los libros se cruzan en nuestro camino sin que nosotros los busquemos, y si esto no hubiese pasado mucho habría sido lo que nos hubiéramos perdido. Esto es lo que a mi me ha sucedido con “El tiempo que nos une” de Alejandro Palomas.

Posiblemente si no me hubiese tocado en el sorteo que organizó “Libros que voy leyendo” nunca hubiese hecho nada por acercarme a él, y más después de haber leído que se trataba de un libro de los que yo les pongo la etiqueta “de sentimientos” y que pocas veces me terminan atrapando y por ende gustando.

Pero en esta ocasión no ha sido así. El tiempo que nos une es uno de esos libros que calan, que te dejan poso, que no quieres terminar, que te encuentras a gusto con ellos entre las manos, y que pese a tener que coger aire en muchas ocasiones durante su lectura, cuando lo terminas no te deja sensación de pesadumbre.

Como he dicho anteriormente las novelas que yo llamo “de sentimientos” no suelen gustarme, tienen que hacer muchos méritos para que termine satisfecha cuando acabo su lectura y en este caso Alejandro Palomas lo consigue, y de qué manera.

En esta novela lo importante no es el argumento, por lo menos para mí. El argumento da lo mismo, lo importante son los personajes y lo que sienten, lo que nos cuentan, lo que nos transmiten, como son, por qué son así y lo que son capaces de hacer o no hacer, de decir o no decir, de callar, de querer, …..

Según iba transitando por las páginas de esta novela algo me hacía pensar que tiene mucho trasfondo, que para el autor, esta novela es algo más que una historia escrita, es difícil tener tan claros estos sentimientos, no digo ya plasmarlos, si no hay un aprendizaje detrás. No creo que nadie ajeno, de una forma u otra, a estas situaciones sea capaz de describirlas y escribirlas y transmitirlas de ese modo, y que conste que aun así creo que es un trabajo difícil, muy difícil, del que muy pocos pueden salir airosos, o por lo menos no tanto, como lo hace Alejandro Palomas.

Es una novela que contiene mucha tristeza, en la que su lectura te llevará a necesitar coger aire en más de una ocasión, pero dentro de esta tristeza, el autor ha sido capaz de introducir un personaje como Mencía que es capaz de hacernos dibujar una sonrisa, de facilitarnos ese coger aire para seguir leyendo con su particular “demencia” que, en algunas ocasiones, quizás no sea tanta. Claro que es fácil que “las cosas de Mencía” te hagan gracia vistas desde fuera, y que seguro que si nos tocaran de cerca ya no sería así, pero en esta novela significan un soplo de aire fresco.

Y es que Mencía es una anciana de 93 años que lleva mucho sobre sus espaldas. Es la esencia de la familia, y está acostumbrada a velar por las mujeres de su familia, motivo por el que no le temblará la mano a la hora de tomar decisiones, aunque a veces no hayan sido las más acertadas, pero siempre lo hará con el convencimiento de que es lo mejor para sus niñas.

Sí, para sus niñas, porque esta novela es una novela de mujeres (con ello no digo que sólo sea para mujeres, que muchos lo confunden) y es que los personajes principales, y casi todos, son mujeres y de su mano nos iremos adentrando en su historia y transitando por las páginas de esta novela.

Los personajes principales de la novela y las que tienen más peso en ella, además de Mencía, son sus hijas Lía y Flavía, y sus nietas Bea e Inés que son las hijas de Lía, pero tampoco podemos olvidar otros personajes como “el recuerdo de Helena”, la hija mayor de Lía que murió en el mar, aunque su cuerpo nunca fue encontrado; Jorge, el ex-marido de Inés, Tristán, hijo de estos últimos y hasta Irene y Morris, aunque el tiempo que compartiremos con estos dos últimos sea muy reducido.

Es una novela compleja, y es que hablar de sentimientos creo que nunca es fácil y más cuando se trata de sentimientos tan fuertes. Pero Alejandro Palomas ha sabido captar y plasmar perfectamente los sentimientos de estas mujeres dotándolas de unas personalidades muy definidas y perfectamente dibujadas. Tanto es así, que con que las “oigamos” hablar sabremos de quien se trata.

Y es que otra de las cosas que me ha gustado de este libro es que la historia está contada por todas sus protagonistas. Cada capítulo toma la palabra una de ellas siendo la narración en primera persona y, consecuencia de ello, desde su punto de vista, para en el siguiente capítulo coger el relevo otra, y así sucesivamente. No siguen un orden, se van dando paso unas a otras según lo requiere la historia.

Esto nos hace conocer mejor a sus protagonistas, hacerlas más cercanas a nosotros y que tengamos una visión más completa de la historia y de como son y como se ven entre ellas. Unas mujeres que se irán descubriendo y conociendo a si mismas y entre ellas, porque en realidad no han sido capaces de hacer ninguna de las dos cosas, no son capaces de decirse las cosas (las importantes), de encontrar lo que esconden, y no saben juntar los pedacitos cuando el dolor las rompe, ni reconocer cómo son capaces de ayudarse unas a otras. Pero ahí esta Mencía, para darlas un empujoncito, para que se encuentren, para que saquen lo mejor que tienen cada una de ellas, para que se descubran tal y como son.

En cuanto al estilo del autor, es un estilo elegante, sencillo en su forma pero con frases de gran contenido, de esas que quisieras recordar o coleccionar en una libreta, con una prosa preciosa, que tiene un perfecto equilibrio con los diálogos. Está todo bien dicho, utiliza las palabras precisas para lo que quiere decir.

Espero haber reflejado aquí todo lo que quería plasmar, ya que a veces cuando me gusta tanto una novela no me es nada fácil expresar todo lo que quiero, todo lo que he sentido, todo lo que me ha dejado, y después según va pasando el tiempo me doy cuenta de todas las cosas que me he dejado en el tintero.
Poco más me queda decir, que quedar las gracias desde aquí al autor por ser tan generoso, porque se nota que lo ha sido, dejándonos un poquito de su alma y contándonos la historia de estas mujeres. Y desde aquí también decir a @laviejapelleja (perfil de Twitter de Mencía) que no deje de dar guerra, que queremos seguir leyéndola aunque sea en tweets de 140 caracteres, y que siga actuando de Miss Yaya Noel, los que habéis leído el libro me entendéis y los que no, ¿a qué estáis esperando?.
 

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18 comentarios en “EL TIEMPO QUE NOS UNE – ALEJANDRO PALOMAS”

  1. Este libro no lo conozco pero sí conocía al autor. Hace un año me leí EL ALMA DEL MUNDO… Me encantó! Probablemente, si tengo oportunidad, volveré a repetir con Palomas. Me apuntaré este por si puedo hacerle hueco. Un beso.

  2. No sé, viendo lo que dice albanta, me acaba de echar un poco para atrás. Espero no sea como Desayundo en familia, que mucha desgracia, pero nada de acción. Te queda buena sensación, pero su lectura es muy monotona.

  3. Veo que este libro está enamorando a la blogosfera, pocas novelas pueden decir lo mismo. No me apunté a la conjunta por falta de tiempo, pero ahora me estoy arrepintiendo. Marcado en mi lista de deseos 🙂

    Un beso shakiano!!

  4. Me ha gustado mucho tu reseña y la novela que lei la semana pasada me encantó, es un libro precioso y que transmite muchas emociones, a mí al contrario sí que me gustan mucho los libros de sentimientos y esta lectura ha sido maravillosa
    besos

  5. Al principio me parecía un libro demasiado triste, pero a medida que voy leyendo más reseñas más ganas le voy cogiendo. Y esto es raro en mí, me suele pasar justo lo contrario…
    Besines,

  6. Conocía este autor de oidas, pero ahora que ha ganado el Nadal me he decidido a conocerle de verdad. Las novelas de sentimientos, cuando están bien contadas, a mí sí me gustan; de hecho, ahora acabo de terminar 'Paula' de Isabel Allende y me ha encantado sumergirme en esa esperanzadora tristeza que rezuma todo el libro. Creo que 'El Tiempo que nos une' me gustará; me hará con él. Saludos.

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